Más de setenta personalidades y agrupaciones gallegas, relacionados con el mundo de la ciencia, actores, escritores, músicos/as, abogados/as, ecologismo y la producción sostenible entre otros/as, vienen de firmar y apoyar el manifiesto “Más prevención hacia una menor extinción”, impulsado por la Brigada Viladesuso, del Baixo Miño, junto a los/as cientos de trabajadores/as de refuerzo de la campaña de verano (6 meses) de los años 2019, 2020 y 2021 de la Xunta de Galicia, que demandan realizar una Prevención Efectiva nos nuestros montes ampliando el trabajo a todo el año.
Actores de relieve como Luis Tosar, la cineasta Margarita Contento, grupos de música tradicional, como los internacionalmente reconocidos Milladoiro, cantoras del momento como SEDES (gusta ella definirse así) o la gaitera Susana Seivane, los escritores Manuel Rivas y Suso de Rodaja, analistas políticos como Antón Losada o Carlos Taibo, ilustradores gráficos como Miguel Ángel Prado, Xaquín Marín y Luis Davila, históricos del fútbol como Otero del Celta y Nacho del Compostela, entidades medio ambientales cómo ADEGA y la CEMMA y los sindicatos agrarios SLG (Sindicato Labrador Gallego) y la FRUGA (Federación Rural Gallega).
Engrosan la lista anterior las personas relacionadas con la ciencia y la enseñanza, estudiosos/as del sistema agroganadero y el campo forestal gallego como Ana Cabana, profesora en la USC, Adrián Regos, profesor en la USC de Antropología Física que viene de publicar en la revista Science, Marisa Castro, profesora de Biología y Ciencias del suelo en la UVigo, Xoán Carlos Carreira “Calín”, profesor de ingeniería forestal en la USC en Lugo, Mar Pérez Fra, profesora de Economía Aplicada en la Escuela Politécnica de Lugo, María Isabel Bandín Matos, Doctora en Microbiología y Parasitología, Salustiano Mato de la Iglesia, ex rector de la Uvigo, catedrático en ecología, Xavier Simón, profesor de economía aplicada en la UVigo, Xurxo Pérez Pintos y Xosé María Bouzó, biólogos y autores de varios ensayos sobre la relación del medio natural y el hombre en Galicia y Adolfo Cordero Rivera, catedrático de ecología en la UVigo.
El Manifiesto aborda a fondo la problemática que sacude año tras año nuestros montes. Partillan con los/as Bomberos/as que el problema hay que solucionarlo con un cambio radical del paradigma defensivo- extintivo y demandan de la Administración Autonómica busque la fórmula para ampliar su contratación con un giro de 180ª cara Políticas Preventivas que frenen esta lacra medioambiental, social y económica. Asumen que el sistema extintivo, sí bien es bueno y efectivo, con los cambios que se están dando en la tipología de incendios. El fuego está cogiendo la delantera y en consecuencia el sistema colapsa, se vuelve no pro-activo además, cuando la simultaneidad choca con el limitado de los recursos. Por eso se suman la solución de un cambio total del sistema de Prevención del SPCIF, por uno que contemple una intervención más decidido. Demandan:
- Ampliación contractual del cuerpo el Colectivo de Trabajador/as de 6 meses para poder realizar las urgentes labores preventivas que Galicia necesita. Actualmente la Prevención es escasa e ineficaz: los dos meses de Prevención por cuatro en Extinción en Máximo Riesgo. Conscientes de ser un excelente capital humano muy experimentado, bien formado que la Consellería no se puede permitir la inestabilidad laboral, desperdiciar que abandone el Cuerpo a otros empleos no relacionados o emigre al exterior. ¿Para qué entonces los distintos ejecutivos autonómicos gastaron en su formación? ¿No hacer uso de estos efectivos no sería dilapidar los sagrados recursos públicos?
- Priorizar con urgencia sobre las amplias zonas orilladas a núcleos urbanos y sobre todo en las partes del País más susceptibles a sufrir incendios con la eliminación de las especies pirófitas (usan el fuego para desparramarse y consolidarse) nombradamente eucaliptos, acacias y pinos y el matorral adosada. Evitar un Pedrogao en Galicia.
- La tarea no menos prioritaria de cambiar la cara de nuestros montes es colosal pero imprescindible. Se debe recuperar el rural acometiendo la urgente tarea de volver a recrear (o mantener y mejorar donde ya exista) un espacio agroganadero que haga de mosaico defensivo contra el fuego. Cambiar la asfixiante política forestal por las especies forestales más nuestras: roble, castaño, cerezo (especie melífera para las abejas) pradairos y defender el matorral como un bien.
- Ayudar a generar ecosistemas sanos que sirvan para por freno las temidas pandemias que nos asolan y que así contribuiríamos a frenar para otras que habían llegado inevitablemente de seguir el mundo por el camino que lleva.
MANIFIESTO: MÁS PREVENCIÓN HACIA UNA MENOR EXTINCIÓN
Los INCENDIOS FORESTALES son una pesada loseta para la sociedad gallega. Los terribles efectos destructivos con la quema año tras año de nuestros montes tienen consecuencias medio ambientales fatales, socialmente provocan estados de emergencia, pérdidas materiales y un gran riesgo para las vidas humanas.
Con el cambio climático llegaron los incendios de 6ª generación perceptibles globalmente: California, Australia, en Siberia (territorios donde se dan olas de incendios irrefrenables). Ahora también en el corazón de la misma UE: Grecia, Centroeuropa y Escandinavia y en la semejanza, el funesto 2017 en nuestra tierra.
Estos incendios sobardan cualquier Dispositivo de Extinción en el planeta por más amplio y efectivo que sea. En Galicia en los años con condiciones climáticas adversas (períodos de prolongadas secas, viento del noreste, poca humedad) se agravan por el abandono del rural, el estado actual de muchos de nuestros montes sumado la desidia en amplias arenas de interfaz urbano-forestal.
La gran materia pendiente de la Xunta de Galicia: un cambio de nuestro abandonado y triste panorama forestal. Cambio por montes más nuestros, gestión y ordenación forestal y aplicar una PREVENCIÓN REAL. No hay atajos.
DEMANDAMOS:
Que el Colectivo de Trabajador/as de 6 meses como profesionales esenciales, calificados, formados y experimentados en múltiples campañas de extinción en verano, deben caminar sin demora a formar parte de un cuerpo estable y profesional de prevención el resto del año. Que puedan incidir, así, en una amplia superficie del territorio con una urgente primera etapa inmediata e imprescindible: intervenir en el estado calamitoso de amplias zonas orilladas a los núcleos habitados, eliminando de urgencia las especies pirófitas (eucaliptos, pinos y otras). La catástrofe de Pedrogao Grande es el ejemplo perfecto del que puede ocurrir en nuestra tierra y no hay tiempo que perder.
Acciones silvícolas preventivas reales: desbroces amplios con maquinaria rodada (tractores de cadena, brazos mecánicos…) quemas prescritas múltiples para generar discontinuidades forestales y crear pastos en zonas ganaderas,…
Sólo así y contribuyendo a generar ecosistemas equilibrados y sanos en/con más amplias repoblaciones autóctonas y diversificadas para las zonas atlánticas y las acaídas donde sean, podremos ponerle detenimiento también a las tan temidas pandemias como la COVID-19, y la fiebre del Nilo (ya a las puertas) y la llegada de más especies exóticas que deriven en plagas.

