El 98% de los coinfectados con VIH y Hepatitis C en el Área Sanitaria de Vigo se curaron de esta última

La Unidad de VIH del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo consiguió que el 98% de los pacientes que controla por coinfección de VIH y de VHC (Hepatitis C) habían alcanzado una respuesta viral sostenida en esta última infección; esto es, que se curaran de la hepatitis. Este logro del equipo de la Unidad se dio a conocer con motivo de la celebración del Día Mundial contra la Sida, que se celebra destreza, 1 de diciembre.

La cifra de pacientes infectados por el virus de la Sida se mantuvo estable a lo largo de este año con respecto a ejercicios anteriores, alrededor de poco más de una treintena de casos nuevos anuales y algo más de un millar en seguimiento. Esto, junto al trabajo de control de los afectados, permitió a la Unidad cumplir con dos de los tres objetivos que fijó la OMS, a través del programa ONUSIDA, para este año.

En concreto, las directrices marcaban que el 90% de los casos estuvieran detectados; que el 90% de los afectados recibieran tratamiento antirretroviral; y que se consiguiera el control viral del 90% de los pacientes.

“Conseguimos cumplir los dos últimos objetivos del programa ‘90-90-90’. Es más, podemos afirmar que en el tercer apartado superamos las expectativas, con un control viral del 98% de nuestros pacientes que cumplen el tratamiento; se puede considerar un éxito conseguir esta cifra de pacientes que mantienen la adherencia a los medicamentos”, explica el doctor Antonio Ocampo, integrante de la Unidad de VIH del CHUVI.

Nuevo protocolo de medicación

La Unidad VIH ultima el establecimiento de un nuevo protocolo de tratamiento, que supondrá un avance más en el incremento de la adherencia de los pacientes a las pautas de prescripción.

El protocolo consiste en sustituir, siempre que sea posible, la administración diaria de medicamentos por vía oral por otro tratamiento que evitaría la ingesta de comprimidos. Se realizaría a través de inyecciones intramusculares cada dos meses. “Un procedimiento en el que el trabajo de las profesionales de enfermería será fundamental, más del que ya lo es en la actualidad”, destaca Antonio Ocampo.

El protocolo, que estará listo en el próximo año, llevará consigo, para lograr que el tratamiento sea estándar, una reestructuración del actual sistema de consultas que se realiza en el Hospital Álvaro Cunqueiro, sed de la Unidad de VIH.

Cambio de perfil en el paciente

El perfil del paciente habitual de la Unidad de VIH cambió en los últimos años y puede afirmarse que está consolidado; es decir, ya no se trata de personas de bajo nivel social y con problemas de consumo habitual de drogas. Ahora, mayoritariamente, se trata de personas contagiadas por enfermedades de transmisión sexual. “Se detectó una relajación importante en los últimos tiempos en este ámbito, sobre todo en la prevención mediante el uso de preservativos”.

Las enfermedades de transmisión sexual son la principal causa de infección que se atiende en estos momentos en las consultas. Aumentan de forma exponencial y se detectan muchos casos por el trabajo de rastreo realizado, que es fundamental. Solamente llega a la consulta algún caso de VIH por adicción de drogas, pero con un perfil muy concreto: problemas sociales o sin acceso a recursos sociosanitarios.

“De la misma forma, se lograron avances en el control de la displasia anal, con reconocimientos a nivel internacional de los trabajos realizados aquí, en colaboración con el cirujano Mauricio Iribarren, que se jubila estos días”, recalca el doctor Ocampo.

El efecto de la pandemia

La aparición de la COVID-19 supuso este año un elemento de riesgo más en los pacientes diagnosticados o controlados con VIH. En estos momentos, hay 15 pacientes con VIH que presentan infección de coronavirus, aunque todos ellos con una evolución favorable y que no necesitaron, en su mayoría, ingresar en el hospital.

En los pacientes con VIH no severamente inmunodeprimidos existen los mismos grupos de riesgo de infección por COVID-19 que en el resto de la población: hipertensión, problemas cardiovasculares, diabetes o EPOC.

“La pandemia tuvo un impacto en la estructuración de las consultas y pudimos comprobar que en los pacientes se tradujo en una sensación de miedo. Poco a poco estamos volviendo la una cierta normalidad en tratamientos y seguimientos”, explica Antonio Ocampo.

La Unidad de VIH del CHUVI está integrada por tres facultativos, dos enfermeras, una TCAE y dos monitores de ensayos clínicos. La Unidad colabora habitualmente con varias ONGS para llegar a los distintos sectores sociales del Área Sanitaria de Vigo.