El alcalde, Paco Ferreira, presidió este miércoles a la Comisión Informativa de Urbanismo donde informó de los distintos avances logrados en esta materia en los últimos meses a los portavoces de la oposición a quién trasladó su intención de “ser transparentes en todo momento y contar con la colaboración de todos por el bien de Gondomar”.
En el encuentro se abordaron distintas cuestiones por ejemplo el estado de las delimitaciones de los distintos núcleos rurales del municipio, figura urbanística de la que dispone el gobierno local para garantizar que muchas viviendas sigan en pie, y que se pueda edificar en esas zonas tras la anulación del anterior Plan Xeral de Ordenación Municipal, mientras se tramita el actual. Hasta el momento ya se aprobaron un total de 5 núcleos y en breve se espera dar luz verde a los tres restantes.
Respecto a la urbanización del Polígono de A Pasaxe, Paco Ferreira, señaló que una vez resueltas los 9 alegaciones presentadas al convenio de reparcelación y equidistribución de cargas y beneficios, en estos momentos “estamos a la espera de los informes sectoriales de Patrimonio y de Aviación Civil (AESA) para corroborar el proyecto de urbanización”. Superado ese paso se procedería a la licitación de las obras, presupuestadas en 3,4 millones de euros, y que “queremos que arranquen a principios del año 2021”.
Ante los integrantes de la oposición municipal el regidor, acompañado por la concejal de Urbanismo, Iria Lamas, recordó que esta primera fase se desarrollará casi de forma paralela con lo que pondrá en marcha a Zona Franca de Vigo, que contempla la ampliación del polígono industrial en cerca de 400.000 metros cuadrados con una inversión superior a los 20 millones de euros “convirtiéndolo en un referente del sur de la provincia y de la Eurorregión de Galicia-Norte de Portugal”, aseguró el regidor.
Paco Ferreira se refirió también a la colaboración alcanzada con la Xunta de Galicia que está ejecutando en estos momentos obras de mejora en la PO-331 para “compatibilizar actuaciones ya que en ese mismo tramo el gobierno local debe acometer obras de saneamiento y otras acometidas y lo que buscamos es no duplicar molestias y esfuerzos para los empresarios de la zona”.
El alcalde estuvo acompañado en esta comisión de urbanismo por Alfonso Botana, responsable del equipo redactor de el nuevo PXOM de Gondomar, quien dio cuenta de los pasos dados hasta el momento en su tramitación. Cabe destacar la concesión de 135 licencias de obra, así como la integración de los núcleos delimitados en el futuro texto pendiente ya del Informe de Evaluación Ambiental Estratégico, remitido ya a la Xunta de Galicia.
Desde la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda se sometió a consulta pública por un período de dos meses, que finalizará el próximo día 23 de noviembre, tiempo en el que se recogerán las distintas sugerencias u observaciones que se presenten al documento. El equipo redactor mostró su confianza en que antes de que termine el año el documento obtenga el visto bueno del gobierno gallego, “de manera que en el primero trimestre del 2021 podremos llevar el PXOM la aprobación inicial y abrir el período de exposición pública”, manifestó Paco Ferreira.
El alcalde aseguró que su objetivo es seguir trabajando en esta línea en la que “queremos contar con la oposición, pero también con la opinión de todos los agentes económicos y sociales de Gondomar, porque precisamente es el futuro de la localidad lo que estamos diseñando”. Subrayó que la urbanización del polígono pondrá a disposición del sector industrial 600.000 metros cuadrados y dará trabajo a más de 7.000 personas, lo que supondrá sin duda beneficios para el municipio que “está llamado a crecer y a convertirse en un referente como opción residencial no sólo en nuestra comarca sino también para Vigo”, añade Paco Ferreira.
El PXOM sobre lo que se trabaja fija un crecimiento del número de viviendas de más de un 60%, “una previsión realista porque los cálculos están realizados en función de la evolución demográfica de los últimos años”. Se estima que serán más de mil las que se construirán en el núcleo urbano, mientras que en los rurales se reservan más de 3.000 construcciones, y el resto, repartidas entre urbanizaciones específicas que habrá que desarrollar.
El documento destina al sistema general de espacios libres y zonas verdes un 20,43% de la superficie, superior al mínimo exigido por la ley, y la clasificación de suelo propuesto incrementa la superficie ocupada por espacios naturales como suelo rústico de especial protección como es el caso de la Serra do Galiñeiro, A Fraga da Oliveira o A Foz do Miñor.

