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La tortuga Abanqueiro vuelve al mar tras recuperarse en el Cemma de Nigrán de la ingesta de plástico

La tortuga marina común, Caretta caretta, Abanqueiro regresa hoy a las aguas del mar Atlántico para retornar a las aguas del Caribe, después de recuperarse de la ingestión de plástico marino. La directora general de Patrimonio Natural, Belén do Campo, supervisó esta mañana el protocolo de liberación de este ejemplar marino, que apareció varado en la playa de Abanqueiro, en el Ayuntamiento de Boiro, a comienzos del mes de mayo.

Tras su ingreso, los técnicos de la Asociación Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos facilitaron todos los cuidados oportunos para recuperar la tortuga, que mostró mejoría en su estado después de expulsar material plástico que causaba una obstrucción parcial en su sistema digestivo.

Tal y como explicó do Campo, la detección diagnóstica de plásticos es muy dificultosa porque nos métodos clínicos no invasivos, como las radiografías que se realizan rutinariamente en la exploración de los ejemplares ingresados, no son detectados; por lo que recordó la importancia de evitar la presencia de plásticos en el mar, porque además de ser un foco de contaminación del ecosistema importante, pueden llegar a provocar la muerte y heridas importantes a las aves y a los mamíferos marinos que habitan la costa gallega.

Destacó que detrás de la recuperación de Abanqueiro está el trabajo y profesionalidad del equipo de Cemma, pues en el momento en el que fue localizada el ejemplar medía 31 cm, pesaba dos kilos y presentaba varias heridas de poca consideración en las aletas y en la concha.

Su recuperación fue despacio, ganando peso hasta conseguir los 2,3 kg y cerrando sus heridas, y mantuvo la actividad de natación y chapuzón; por lo que no había razón que justificase su varamiento; hasta que en las siguientes jornadas expulsó el material plástico.

Una vez que se ha constatado su recuperación total, se procede su liberación en aguas de la costa gallega entre los meses de junio y septiembre, pues las condiciones oceanográficas en estos meses garantizan su camino hacia el sudoeste, que les permita el retorno a las aguas del Caribe. Para evitar situaciones de riesgo, los ejemplares son liberados fuera de las rías.

Por último, recordó que nos últimos 20 años fueron registradas 123 tortugas marinas vivas, 10 fueron tortugas de cuero, Dermochelys coriacea, ejemplares de hasta dos metros de longitud y 400 kg atrapadas en cabos y aparatos en el mar, que fueron liberadas, y el resto de las 113 fueron tortugas comunes, Caretta caretta, juveniles de 20 a 70 cm, varadas mayoritariamente, consiguiendo su reingreso al mar en el 74% de los casos.