El Álvaro Cunqueiro alcanza su quinto aniversario

El Hospital Álvaro Cunqueiro afronta ya su quinto aniversario desde que el 29 de junio de 2015 abrió sus puertas al primero paciente. Y hazlo tras pasar la crisis derivada de la pandemia del COVID-19. Un período en el que el centro hospitalario demostró su fortaleza y su capacidad, convirtiéndose en una referencia, junto con el resto del Área Sanitaria, en la lucha contra el virus.

Las instalaciones del Álvaro Cunqueiro se mostraron capaces de responder satisfactoriamente a la presión asistencial en los peores días de la pandemia. Esto fue posible por su flexibilidad y versatilidad dotacional, que le permite la ampliación de su capacidad efectiva tanto en la hospitalización convencional como en las Unidades de críticos.

Todo el trabajo previo desarrollado en años anteriores -acometiendo la mayor reestructuración sanitaria realizada en España- se plasmó en las posibilidades de reacción ante la pandemia. Y esto permitió que los equipos humanos pudieran realizar con eficacia su labor asistencial, en un entorno que posibilitó, además del cuidado físico y ambiental de los trabajadores, la prestación de los mejores servicios y del mayor confort hospitalario a los pacientes. Es de destacar asimismo la red de centros de atención primaria del área, el Hospital Nicolas Peña y el Hospital del Meixoeiro.

“El excelente trabajo en equipo de todos los profesionales, sanitarios y no sanitarios, y la propia infraestructura del hospital, ya consolidada en estos cinco años, fueron claves para ofertar una respuesta idónea la población en una situación que nunca hasta ahora había vivido la sanidad en nuestros padres”, subraya el gerente del Área Sanitaria de Vigo, Julio García Comesaña. “Sin embargo, esto no sería posible sin la actividad realizada por la Atención Primaria, que resultó fundamental y determinante en la atención a población en esta pandemia y por el Hospital del Meixoeiro, que permitió mantener un alto grado de actividad no Covid“.

Puesta en marcha de procedimientos pioneros

La propia estructura del Área Sanitaria permitió establecer circuitos diferenciados y específicos para pacientes con sospecha de la enfermedad en aquellos servicios más críticos como Urgencias, UCI, REA, plantas de hospitalización de COVID o laboratorios; sin descuidar la atención a pacientes con otras patologías no relacionadas con el virus -oncológicas, diálisis, traumatológicas, cardíacas o psiquiátricas- aunque cambiando el modelo de atención hacia el no presencial, a través de teleconsulta, de las consultas telefónicas o TELEA, y limitando la actividad quirúrgica a aquella que no admitía demora. Para esto, se mantuvo el Hospital Meixoeiro libre de Covid-19, para el ingreso de pacientes con otras patologías sin relación con el virus.

Un hecho que confirma la capacidad de la estructura fue que no resultó necesario, más que como ejercicio de planificación, recurrir a otros espacios extrahospitalarios en los peores momentos de ocupación hospitalaria.

Además, esta estructura junto con los avances en dotaciones tecnológicas de los últimos cinco años permitió poner en práctica durante la pandemia procedimientos pioneros en Galicia y en España que posteriormente fueron adoptados en otros centros hospitalarios.

Uno de esos casos fue, sin duda, el denominado “Auto-Covid” del Meixoeiro; es decir, la realización de pruebas PCR en el automóvil del usuario, sin necesidad de que este bajara de su vehículo, evitando así las posibilidades de contagio. En este punto cabe subrayar el trabajo del personal de enfermería al frente de las extracciones y del personal de laboratorio que las recogió y procesó.

Y directamente relacionado con este proceso se puso en marcha el agrupamiento de análisis de muestras PCR (Pooling), que permitió incrementar la capacidad diagnóstica del área y resolver con agilidad el gran número de pruebas de este tipo que demandan los equipos asistenciales. Otro de los procedimientos pioneros en Galicia fue el uso de plasma de pacientes curados para el tratamiento de enfermos de COVID.

Otras iniciativas, por citar solamente algunas, fueron la atención farmacéutica hospitalaria, que puso en marcha un sistema de recogida de medicamentos, también desde el coche, sin que los pacientes o las personas que los cuidan tuvieran que acceder al recinto hospitalario evitando así las posibilidades de contagio.

La recuperación física de los pacientes infectados por el virus llevó consigo la actuación de fisioterapia y logopedia en las Unidad de críticos. Los trabajos de fisioterapia se extendieron también a los profesionales, con planes de ejercicios específicos para ellos, el fin de recuperar dentro de lo posible su tono físico.

370 profesionales de refuerzo

Para afrontar esta ingente tarea fue necesario ampliar la dotación de personal, con la contratación de hasta 400 profesionales durante los meses más críticos, para reforzar tanto los servicios sanitarios como las residencias de mayores y centros sociosanitarios. Además, el Área Sanitaria decidió ofrecer contratos como facultativos adjuntos a los residentes de último año. De hecho, 44 de los que acaban de finalizar su especialidad continuarán trabajando en el Área viguesa.

A pesar de que el más crítico de la pandemia quedó atrás por el momento, el hospital se mantiene alerta ante posibles rebrotes y por eso creó la Unidad Postcovid, liderada por el servicio de Neumología con la participación de miembros de otros servicios. Esta Unidad tiene por objetivo estudiar las posibles secuelas de las neumonías graves causadas por el nuevo coronavirus.

Todas estas actuaciones demuestran que el Álvaro Cunqueiro estuvo y está preparado para absorber una gran demanda asistencial derivada de situaciones muy adversas. Fue para lo cual se construyó y para lo cual se preparó durante todos estos años. Sin el trabajo previo, nada del realizado en los últimos meses podría haberse conseguido.

Sin duda, la crisis sanitaria de la pandemia contribuyó a mejorar aún más la buena percepción, y sobre todo la confianza, que tiene la población en este hospital y en sus profesionales.

Casi 60.000 cirugías y cerca de dos millones de consultas

En este hospital a actividad asistencial -con el paréntesis obligado por la pandemia- no paró de crecer en estos cinco años.

Desde el 29 de junio del 2015 hasta ahora se registraron en el centro 162.840 ingresos y se realizaron 59.535 cirugías. Una cantidad que da idea del impresionante potencial que tiene el Álvaro Cunqueiro con sus 22 quirófanos.

El número de consultas refleja también un crecimiento exponencial. En total se llevan realizado 1.854.673, de las que la gran mayoría corresponden a consultas por enfermedad. Además, el servicio de Urgencias atendió a un total de 837.043 pacientes

El número de bebés que nacieron en el hospital fue de 17.205, cifra que refleja que sigue siendo la zona de Galicia con mayor número de nacimientos.

Las cifras de actividad crecerán mucho más en lo que resta de año, al ir recuperándose paulatinamente los niveles que se mantenían hasta el inicio de la pandemia del coronavirus.

“Lo más importante para nosotros como profesionales y para la población en general es que el hospital viene demostrando a diario su alta capacidad de resolución, y sobre todo su versatilidad para dar respuesta a cualquier situación sanitaria. Un éxito del que todos debemos sentirnos orgullosos porque ponen de manifiesto el grandísimo potencial que tiene este centro, tanto por sus dotaciones tecnológicas de vanguardia como por la excelente calificación y alto nivel de compromiso de sus profesionales con la ciudadanía, que quedó patente en esta pandemia”, concluye García Comesaña.

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