Los 21 alcaldes y alcaldesas socialistas, así como los/las tenientes de alcalde de la provincia de Pontevedra, acordaron hoy responsabilizar al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, de cualquier incidente sanitario u organizativo derivada de la convocatoria de Elecciones Autonómicas para el 12 de julio. Así lo acordaron en la reunión telemática celebrada con el secretario general provincial, David Regades.
El Consejo de alcaldes y alcaldesas socialistas expresó su perplejidad tras la publicación de un confuso protocolo sobre seguridad sanitaria en el Diario Oficial de Galicia y por la transmisión de instrucciones informales para que sean los ayuntamientos los que asuman la contratación de los servicios de seguridad, desinfección y limpieza de los colegios electorales con la promesa verbal de reembolso por parte de la Xunta. La opinión unánime, expresada por el secretario general de los socialistas pontevedreses, David Regades, es que asistimos a una improvisación del Gobierno gallego y “a un nuevo ejercicio de escapismo de un Feijoo que, después de convocar las Elecciones rompiendo el consenso político y poniendo en riesgo la salud pública, ahora busca fórmulas para culpar a los ayuntamientos por si algo sale mal”.
En la reunión telemática participó también la presidenta de la Diputación, Carmela Silva, y, como invitado, el secretario general del PSdeG y candidato socialista a la Xunta, Gonzalo Caballero. En todas las intervenciones hubo coincidencia en que las competencias en la organización del “día D” son del Gobierno gallego y el único responsable de la celebración de Elecciones en un escenario tan inseguro para la salud pública es, exclusivamente, Núñez Feijoo.
David Regades subrayó su orgullo, como secretario general provincial, por la gran labor de los alcaldes y alcaldesas socialistas en la gestión de esta crisis y también por el papel jugado por la Diputación, la única Administración que transfirió fondos directos y liquidez a los ayuntamientos. Los alcaldes y alcaldesas se sintieron solos y solas, sin apoyo de la Xunta, que no les transfirió ni un solo euro, y ahora se encuentran nuevamente con la táctica habitual de Feijoo, “que publicó un protocolo sanitario para el día de la votación que suscita más dudas que certezas y, delante del temor de que pueda haber dificultades, va preparando el terreno para echar balones fuera”.
Varios alcaldes y alcaldesas socialistas ya tienen comunicado por escrito a la Xunta de Galicia su negativa a asumir contrataciones que corresponden a la Administración convocante. Al mismo tiempo expresaron la imposibilidad de cambiar los locales electorales dentro del plazo informal abierto por la Xunta, dado que muchos de ellos se sitúan en parroquias rurales donde no hay otra alternativa. Los locales del rural, explicaron, son, casi siempre, antiguas escuelas unitarias o casas del pueblo, donde garantizar la distancia social es imposible. La opción de trasladar a los electores, en gran parte gente mayor, a otro colegio, aparte de imposible sería antidemocrático, coincidieron. En este sentido, la presidenta Carmela Silva apuntó, además, a las dudas jurídicas que suscitan los posibles cambios en los colegios electorales. “¿De qué norma jurídica sacaron eso? Yo pregunté a varios expertos/as y me dicen que eso no está previsto en ningún lado”.
Carmela Silva apuntó también sus dudas sobre la anunciada revisión de los locales electorales por parte de técnicos/as en Prevención de Riesgos y se preguntó si va a ser una empresa privada (lo que daría pie a una extraña y sospechosa privatización), o personal propio de la Administración. Habló, además, de la insólita situación en que quedarían los colegios que, una vez revisados entre esta semana y la próxima por los “hombres de negro”, no superen el examen. Además, no dudó en calificar como “auténtico comisariado político” la previsión, incluida en el protocolo publicado, de la designación de 133 “coordinadores” por parte de las Delegaciones Territoriales de la Xunta, para supervisar la jornada electoral.
Aberración
El alcalde de Vilagarcía y presidente de la Federación Gallega de Municipios y Provincias (Fegamp), Alberto Varela, calificó como “una aberración desde el punto de vista sanitario” esta convocatoria electoral. La Fegamp, que ya pidió una reunión urgente al vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, está proporcionando a los ayuntamientos la única información práctica de la que disponen y asumiendo una labor que debería estar realizando la Xunta de Galicia. Abogó Varela por que se amplíe o se aclare el protocolo de manera urgente.
El alcalde de Vigo y presidente de la FEMP, Abel Caballero, auguró que puede ser un “día D caótico” y con situaciones insólitas como que haya miembros de la mesa electoral que se nieguen a sentar. Anticipó que sólo en Vigo se necesitarían 100 colegios electorales más para poder cumplir con las normas sobre distanciamiento establecidas en el protocolo publicado por la Xunta. Coincidió en que Feijoo debe dar aclaraciones urgentes delante de tanta duda, porque el tema es “muy serio”. En su opinión resulta imposible cambiar los locales de votación cuando la gente ya recibió las tarjetas censales en las que se dice donde hay que votar. Finalmente, apeló la importancia del mundo local durante toda esta crisis. “Este país se mantuvo en pie gracias a los sanitarios, al Gobierno de España y a los ayuntamientos”.
En la reunión intervinieron varios alcaldes y alcaldesas que expresaron sus temores sobre un anormal desarrollo de la jornada de votación porque lo que se constata sobre el terreno es que hay mucha gente que tiene miedo de exponer su salud.
El Consejo de Alcaldes/as socialistas expresó, finalmente, sus reticencias sobre las garantías democráticas de los nuevos métodos propuestos por la Xunta para solicitar y ejercer el voto por correo. “Las Elecciones son la fiesta de la Democracia”, insiste David Regades, quien critica la introducción de elementos como la videoconferencia para la solicitud de voto por correo mediante representante o la solicitud del voto por correo por certificado digital. “No parecen los mecanismos más apropiados para la gente mayor”, añade. Los/las socialistas exigen la máxima transparencia y alertarán de cualquier irregularidad. Unas reticencias que se agravan por el hecho de que la Xunta se reservó el nombramiento de todos los representantes de la Administración en las mesas electorales.

