Baiona prevé implantar un sentido único de circulación peatonal en el casco antiguo

FOTO: MIRIAM RODRÍGUEZ

A poco más de un mes de la entrada oficial del verano, Baiona estudia todas las posibilidades para adaptar la actividad que se genera en su casco histórico al contexto actual. Pese a todo desde el Concello no descartan la adopción de medidas disuasorias para mantener la situación bajo control, aunque siempre partiendo de hipótesis y a expensas del desarrollo de los acontecimientos.

El principal problema con el que se encuentran es el de cómo canalizarán el flujo de personas por las calles de la zona antigua, y en este sentido no descartan la puesta en práctica de la metodología utilizada en las últimas ediciones de la Fiesta de la Arribada. Partirían de la implantación del sentido único de circulación peatonal por gran parte de sus callejuelas empedradas creando un recorrido concreto, único y debidamente señalizado. De este modo evitarían las aglomeraciones propias de la temporada estival acentuadas por la afluencia de visitantes, minimizando así el riesgo de contagios por coronavirus.

Otro de los puntos clave de esta localización es el de cómo distribuirán sus terrazas, y el alcalde Carlos Gómez se reunirá nuevamente para continuar estudiando optativas y en este sentido adelantó que contarán con algunas propuestas en firme de cara al fin de semana. “Tenemos un problema añadido que son los posibles cambios de hábitos de las personas a lo largo del día, es decir, que contamos con que no se van a comportar del mismo modo a media tarde que a partir de las 22 horas. Podríamos establecer una indicación que en determinado momento puede funcionar pero más tarde no”, aclaró. En esta línea adelantó que su prioridad es salvaguardar la totalidad de las terrazas en la medida de lo posible, conjugándolas con una serie de indicaciones que tengan como fin garantizar unos mínimos de seguridad entre viandantes, clientela, vecinos y visitantes en general.

Por el momento y tras la celebración de la última junta, el pasado martes, establecieron los protocolos del Plan de Seguridad a seguir entre la plantilla municipal de trabajadores con el fin de estar preparados una vez se vaya reimplantando el trabajo presencial. Medidas que parten de la distribución de guantes de nitrilo, látex o vinilo, mascarillas adaptadas a las diferentes homologaciones según su uso, pantallas protectoras o el establecimiento de las distancias de seguridad y la adaptación de los espacios de trabajo. Pese a que en las últimas semanas todavía continuaron registrando problemas de abastecimiento, cuentan con que esta dinámica se vaya normalizando a medida que pasen los días.