Baiona tala los árboles de Monte Boi afectados por la procesionaria

La invasión de procesionaria detectada en el bosque ubicado dentro de la fortaleza del Parador Conde Gondomar se extiende a un grupo de árboles ubicados en su exterior, hacia la cara orientada a la playa de Frades provocando el desplome de al menos dos de ellos en las inmediaciones del paseo que rodea la península baionesa. Su avanzada edad, sumado a los efectos que producen en ellos el lepidóptero y los temporales de los últimos meses fueron debilitando sus raíces hasta el punto de que en el pasado mes de enero dijeron basta y acabaron en la ladera oeste de la fortificación .

Conscientes del riesgo que entraña la situación, la Administración local puso el suceso en conocimiento de Costas y Medio Ambiente para que les dieran la autorización pertinente que les permita talar la totalidad de los ejemplares afectados además de los que yacen sobre el terraplén de Monte Boi. Los trabajos, que ya comenzaron y corren por cuenta de una empresa maderera privada, consisten en el troceado de los árboles caídos para ser retirados posteriormente. Fuentes del Concello aclararon que su retirada no acarreará gastos extras para las arcas municipales.

Además el pequeño pinar que continúa en pie cuenta con al menos una decena de ejemplares que están en mal estado y que en la mayoría de casos están secos total o parcialmente lo que acentúa el riesgo de que acaben corriendo la misma suerte que los anteriores, con el riesgo que entraña para los transeúntes que a diario pasean por el recorrido que bordea la fortaleza.

El alcalde Carlos Gómez explicó que los trabajos para retirar los árboles secos y dañados se extenderán a lo largo de esta semana siempre y cuando no sufran contratiempos. “Dada la urgencia de las actuaciones solicitamos a los madereros que actúen con la máxima celeridad posible, aunque somos conscientes del trabajo que conlleva”, aclaró Gómez. En estos momentos la ubicada en la zona de Frades es la única zona arbolada urbana que sufre algún tipo de riesgo, precisamente hace dos meses el Parador taló un tercio del bosque que se encuentra dentro de la fortaleza, en las proximidades del que ahora está afectado.

En mayo de 2019 la cadena hotelera anunció sus intenciones de talar la totalidad del bosque que ocupa aproximadamente dos hectáreas de terreno. El plan inicial era su eliminación en dos fases, actuando primero en las zonas que se encontraban en peor estado para después ir repoblando con especies autóctonas. Siete meses después decidieron salvar a las dos terceras partes de la zona verde aplicando tratamiento específico para erradicar la plaga del lepidóptero, que además de provocar la muerte de los árboles, acentúan las posibilidades de desplome y supone un riesgo para la salud pública.

Anuncios