La subdelegada del Gobierno se compromete a impulsar la reparación del paseo de A Foz

La estampa, ya habitual, de un paseo semi derruido en Sabarís tiene los días contados y la subdelegada del Gobierno, Maica Larriba, se comprometió con el alcalde de Baiona, Carlos Gómez, para impulsar su reconstrucción ante la Dirección General de Costas. Lo hizo durante una reunión mantenida hace 10 días en donde también trataron el tema relativo al estado del Paseo Pinzón, que sufre muchos desperfectos, agudizados tras los últimos temporales.

Por el momento sus esfuerzos se centrarán en las actuaciones del ubicado en la parroquia baionesa y que discurre pegado a las marismas de A Foz, un espacio protegido por la Red Natura 2.000 que en total se extiende a lo largo de dos kilómetros y cuyo proyecto inicial de remodelación asciende a dos millones de euros. Precisamente, Larriba mostró su compromiso para que se lleve a cabo la iniciativa original que se extiende sobre todo el trazado, de ahí su elevado importe de ejecución y del que ya existe un plan integral elaborado con anterioridad por Costas. Sin embargo y con el fin de que se repare la zona dañada en el menor plazo de tiempo, Gómez propuso que se lleve a cabo una iniciativa de menor envergadura que ronda los 200.000 euros planteada ya durante el anterior mandato. El inicio de las obras está condicionado a que el gobierno central apruebe los presupuestos generales y en palabras de Larriba una vez que el documento económico tenga luz verde “la actuación será llevada a cabo con la máxima brevedad posible”.

Pese a que el tramo afectado, de algo más de 20 metros de longitud, se vino abajo en noviembre de 2018, su deterioro era un secreto a voces motivado por las técnicas de construcción utilizadas al encontrarse en un lugar de especial protección medioambiental, y lo que comenzó como un ligero hundimiento del firme culminó con una construcción precipitada sobre el espacio a proteger.

Los primeros signos de deterioro visibles se produjeron en torno a mayo de 2018, mientras, los operarios municipales fueron parcheando la estructura hasta que finalmente en el verano de ese mismo año uno de los muros de contención se había desplazado 15 centímetros. Fue en este momento cuando el gobierno local, por aquel entonces del Partido Popular, dio orden de acotar la zona hasta que seis meses después el trecho acabó por desplomarse.

A simple vista se trata de un suceso peculiar, sobre todo, teniendo en cuenta que el agua aquí carece de fuerza. Sólo hizo falta el paso del tiempo y la acción de las mareas para erosionar la parte interior de la construcción asentada sobre arena y una vez que quedó hueca la gravedad se ocupó del resto.

2020-01-22 - 2020011101590475066

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