Nigrán celebra su primer encuentro intergeneracional entre niños y mayores

El Ayuntamiento de Nigrán celebró esta mañana en la Escuela Infantil Dunas (Panxón) su primer encuentro intergeneracional entre niños y mayores, una experiencia que será ofrecida a los demás centros del municipio al resultar siempre muy enriquecedor para las diferentes generaciones implicadas. Así, un grupo de cinco personas de edad se acercó a la escuela acompañado por las concejalas de Mayores, Educación, Igualdad y Servicios Sociales y más tarde del alcalde y el edil de Deportes para compartir todos juntos una mañana de intercambio de experiencias, aprendizaje y convivencia.

“Sabemos que estos encuentros son muy beneficiosos para los niños y también para los mayores, juntos se entienden muy bien y aprenden mutuamente; para un niño tener la atención de un adulto con el que compartir juegos es muy importante y para los mayores resulta muy emocionante”, explica su directora.

Así, la jornada arrancó con la lectura por parte de los mayores del cuento “Un agasallo diferente”, de Marta Azcona; un libro con el que los “abuelos” Almanzor, Pepe, María, Carmiña y Bea mostraron a los niños que a veces el objeto más sencillo y castizo puede ser tanto o más divertido que el juguete más elaborado del mercado, paralelamente, contribuyó a concienciar a los pequeños del consumismo innecesario que caracteriza la Navidad. Con este mismo objetivo, el Ayuntamiento organizó en la entrada de la escuela una exposición de juguetes antiguos frente a los modernos, muchos de ellos aportados desinteresadamente por el establecimiento de Patos “Mixter X. El museo del tiempo”, entre ellos destacaban sendas muñecas de los años 30 y 40, una rueda de los años 20, juegos antiguos de construcción, un tren… No faltaban tampoco trompos, cromos, el juego de la oca o mismo papelitos de los caramelos que los abuelos guardaban con mimo como colección.

Buena parte de la mañana transcurrió en el patio exterior, donde los mayores les enseñaron en pequeños grupos que iban rotando como jugar a los bolos, a las chapas, a la goma o a construir con bloques de madera. Finalmente, todos juntos dieron cuenta de una merienda a base de chocolate y roscón y, como despedida, los cerca de 50 niños que integran la Escuela Infantil Dunas les cantaron la cantiga de Magín Blanco “Meu avó ieié”.

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