“Queremos que se acredite que nuestros hijos no han estado expuestos a las fibras de amianto”

Algunos padres y madres de alumnos y alumnas del CPI Cova Terreña de Baiona no están satisfechos con los resultados de las muestras de fibras de amianto en aire hechos públicos por la dirección del centro, y que indicaban un valor de concentración de fibras por debajo de 0,001 fibras/cm3, “que es el valor límite de referencia más ampliamente utilizado”, según señalaba en el informe José Francisco Canosa Sanjurjo, Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales de Ibersys.

Varios progenitores mandaron escritos a la Consellería de Educación solicitando más información “y que acredite que en ningún momento nuestros hijos han estado expuestos a las fibras de amianto”, pues consideran que durante los trabajos anteriores a la retirada total del fibrocemento “se han venido realizando trabajos que no parece que sean los adecuados”.

Así, una de ellas se refiriere a la retirada de las tejas que estaban pegadas con cemento a la uralita, “que tiene como unos 40 años, generando escombros y polvo, el cual barrieron en horario lectivo con escobas, en vez de ser aspirado, caminaron por encima de la misma, con el consiguiente peligro de que rompa, recordemos que es una uralita vieja que tiene muchos años, y además la rompieron en las zonas donde van anclados los andamios”. Recuerda que si esto no se manipula no hay peligro, “pero sí existe cuando se comienza a manipular”.

Aunque no consideran que las obras no sean compatibles con las clases, creen que “no se están haciendo las cosas del todo bien”. El pasado miércoles cayó una sujeción metálica desde el tejado al paso de unos niños que volvían de la clase de gimnasia para sus aulas. Así mismo, culpan de la inundación del centro “a la incompetencia de la empresa adjudicataria, pues han quitado todo el tejado tapándolo con lonas de plástico, las cuales no aguantan con el aire, en vez de restaurar el tejado por etapas y con la máxima seguridad, pues estamos hablando de obras en un colegio”.

En una reunión con los padres celebrada este lunes, a la cual asistió el encargado de seguridad de la obra, a preguntas de los padres y de la situación actual del colegio han contestado palabras textuales “que la orden de retirar toda la cubierta partió de un ente superior relacionado con la Consellería de Educación, al cual no quiere identificar por no estar autorizado, y que dicha orden no contaba con el visto bueno de los responsables de obra ni del jefe de seguridad”.

“Podemos deducir que dicha decisión fue la que originó los problemas posteriores con las inundaciones del colegio y fue la que provocó que se haya tomado la decisión de trasladar seis cursos completos al CPI de Fontes. Las obras son un ejemplo de mala gestión, incompetencia y falta de previsión. Somos muchos padres los que vemos que día a día y por parte de la empresa adjudicataria se están haciendo las cosas mal”.

Con respecto a las mediciones de fibras de amianto en aire, aseguran que la medición que se publica es del último día de retirada de la cubierta, “cuando ya tienen todo limpio y si bien da por debajo, no se puede contrastar con anteriores medidas que según el Real Decreto 396/2006 de 31 de marzo tendrían que hacerse para saber cómo llevar a cabo los trabajos. Nos hubiera gustado que desde un principio se nos informara y hubiera algo más de transparencia con este tema”, concluye una de las madres.