Investigan si el incendio en el desguace de Nigrán fue provocado

Un buen susto fue el que se debieron de llevar los vecinos del núcleo nigranés conocido como Vilariño de Abaixo tras comprobar cómo en torno a las 00:45 horas de la madrugada de ayer el recinto anexo perteneciente a Desguaces Miniño, un solar al aire libre utilizado como almacén de vehículos, comenzaba a arder de manera descontrolada, afortunadamente sin tener que lamentar daños personales.

Fuentes del 112 precisaron que tras recibir la llamada de varios vecinos alertando de que la empresa de reciclaje estaba en llamas, automáticamente desde el Centro Integrado de Atención a Emerxencias 112 Galicia, CIAE, comunicaron lo sucedido a los Bomberos de Porriño y de Vigo, a los miembros del GES de Val Miñor, a los agentes de la Guardia Civil, Policía Local, además de los servicios sanitarios que se desplazaron al lugar de los hechos. En un primer momento se vivieron momentos de tensión ya que las instalaciones se encuentran ubicadas a escasos metros del centro educativo Proval, aunque finalmente las llamas fueron controladas sin que llegasen al instituto. Así pues la versión oficial facilitada explicaba que el foco fue sofocado en torno a las 3 de la madrugada, sin embargo desde Miniño mantienen que no fue hasta las 4 cuando se dio por apagado.

Dos focos localizados

Fuentes cercanas a los propietarios de la empresa explicaron que durante esta semana se habrían registrado varios robos durante la noche del lunes y que el incendio la pasada madrugada podría estar relacionado con ellos. Por el momento el caso está en manos de la policía científica, que se encuentra investigando lo sucedido para dar con las causas del siniestro. Lo que si aseguraron desde la entidad de reciclaje es que el fuego comenzó de manera localizada en dos puntos concretos hacia el centro de la campa de 80 metros de largo en torno a las 00:45 horas, y que en pocos minutos se extendió hacia los extremos invadiendo más de la mitad del solar.

La espectacularidad de las llamas, que alcanzaron varios metros de alto, así como las explosiones que provenían de los cristales de los vehículos apilados, llevaron a pensar en que se habían producido importantes daños materiales, aunque finalmente el balance de coches quemados fue menor al elaborado inicialmente por el servicio de Emergencias. Ya en la mañana de ayer trabajadores del desguace constataron que el número inicial, establecido en 200, quedaría en menos de la mitad. Aun así este hecho supondrá unas pérdidas considerables para la empresa local.

De cementerios a centros de tratamiento

La sucesión de normativas que comenzaron a aprobarse desde el año 2000 modificaron sustancialmente el concepto de los desguaces, pasando de auténticos cementerios a centros autorizados de tratamientos de vehículos, CATV. Hasta ese momento los coches podían apilarse en varios pisos, con los neumáticos montados, fluidos y combustible en el motor o con las baterías en su interior. Precisamente las limitaciones introducidas fueron las que evitaron males mayores ya que en la actualidad los objetos para despiece no pueden tener incorporados alguno de los elementos anteriormente mencionados.

Aun así la carga térmica sufrida en el incendio fue tan alta que varios tramos del muro de bloques reventaron literalmente por el calor producido y desde donde se puede observar el resultado de las llamas en su interior con decenas de coches completamente calcinados. En el instituto Proval anexo a las instalaciones se vivió una mañana de expectación con curiosos observando desde las vallas. Aquí el fuego no provocó daños porque fue controlado por los efectivos sin que llegase a sobrepasar en gran medida la mitad de la extensión del solar, ya que en caso contrario tanto la fachada como el resto de ventanales hubiesen sufrido importantes desperfectos.