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Dos enfermeras de Vigo y Val Miñor demuestran la efectividad del ejercicio físico en la deshabituación tabáquica

El ejercicio físico es una herramienta fundamental en la deshabituación tabáquica. Esta es la principal conclusión del proyecto de investigación realizado por las enfermeras residentes de Atención Familiar y Comunitaria, Sara Macías y Nadia Rodríguez, de los centros de salud de Pintor Colmeiro y Val Miñor, respectivamente.

Este trabajo, “Taller grupal de deshabituación tabáquica combinado con actividad física”, viene de ser premiado en el III premios de Investigación para residentes de Atención Primaria del área sanitaria de Vigo.

El objetivo principal de la investigación era cuantificar la efectividad de una intervención combinando talleres grupales con ejercicio físico para la deshabituación tabáquica. Otros objetivos eran el cese del hábito tabáquico o la reducción del consumo de cigarrillos; aumentar el ejercicio fisco y la calidad de vida de los pacientes del estudio; y empoderar a los pacientes para convertirlos en agentes activos de su propia salud.

Así, estudiaron a un grupo de 35 pacientes fumadores de ambos centros de salud, 23 mujeres y 12 hombres, con una edad media de 57 años. Según explica una de las autoras de la investigación, Sara Macías “los resultados muestran la eficacia de este tipo de intervenciones en aquellos casos en los la adherencia al programa fue total, ya que de los 14 pacientes que finalizaron el programa y completaron la totalidad de las sesiones, 13 consiguieron dejar de fumar”.

Talleres y andainas

El programa, diseñado en colaboración con el médico de familia Xulio Castañal, consistió en la realización de 8 sesiones, en las que se combinan formación -pautas de vida saludables- junto con la realización de actividades grupales orientadas al ejercicio físico ligero, como las andainas.

“Es importante la motivación de los pacientes y su participaron activa. En la primera sesión se evalúa si los participantes están concienciados para dejar de fumar, y en este caso, todo el grupo dejó de fumar el mismo día. Se trata de dejar la adición sociabilizando, de manera que al compartir un objetivo común resulte más fácil el esfuerzo a realizar“

Los resultados del estudio concluyen que el ejercicio físico es una estrategia útil para dejar de fumar; reduce el deseo de fumar y mejora el síntoma de abstinencia; produce un efecto protector contra algunas de las principales enfermedades que se observan en los grandes fumadores; estimula los mismos centros de recompensa del cerebro que la nicotina; y distrae la persona fumadora de sentimientos y pensamientos estresantes.

Comité de Abordaje del Tabaquismo

El área sanitaria de Vigo sumara a la conmemoración del Día mundial sin tabaco, que se celebra mañana, y aprovecha para reiterar su campaña específica para informar a los ciudadanos y profesionales de la normativa en vigor sobre el tabaco en los recintos sanitarios. Se trata de una campaña de concienciación en la que se apela al liderazgo exemplificador de los profesionales, pero también a la responsabilidad colectiva de respetar las normas y hacerlas cumplir.

En este contexto, se viene de constituir un Comité especifico de Abordaje del Tabaquismo, en el que están representados una decena de servicios clínicos y enfermería. Es un organismo asesor de la Dirección con la finalidad de establecer medidas dirigidas a eliminar el consumo de tabaco en los centros sanitarios, y paralelamente proponer y facilitar mecanismos de apoyo para aquellas personas que deseen abandonar el hábito tabáquico.

Un millar de pacientes en deshabituación

En general, el área sanitario de Vigo sigue los patrones del resto de Galicia. El 16% de la población mayor de 16 años fuma diariamente, llegando a un 22,85% en el grupo de edad entre 25 y 44 años.

El tabaquismo es una enfermedad crónica por lo que su abordaje precisó estrategias que vayan desde la prevención hasta el tratamiento y la rehabilitación. En el Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (CHUVI) hay dos Unidades de Tabaquismo, una en el Hospital Nicolás Peña y otra en el Meixoeiro. Entre las dos atienden a 1240 pacientes en los distintos programas y tratamientos de deshabituación tabáquica.

A esto hay que añadirle las actuaciones en el ámbito de la atención primaria, tantos las consultas específicas de tabaquismo habilitadas en algunos centros de salud, como la disposición de los profesionales sanitarios para ofrecer pautas a seguir o aconsejar sobre las mejores maneras de atajar el hábito.