El Partido Popular de Gondomar acusa al alcalde de la localidad, Paco Ferreira, de engañar a los vecinos con el anuncio del proyecto de un parque canino, a pesar de tener conocimiento desde marzo, de una sentencia del Tribunal Superior de Galicia que anula definitivamente la orden de paralización de las obras de construcción del tanque de tormentas. Una decisión judicial que supondrá un coste por familia de 800 euros, habida cuenta una familia de cuatro miembros de promedio.
“Ferreira tenía conocimiento de la sentencia del TSXG, y aun así siguió con su proyecto del parque canino”, señala la candidata popular a Alcaldía, Paula Bouzós. “La semana pasada lo anunció con un cartel informativo colocado en la parcela, como intento de tapar lo que él ya sabía, que la justicia había comunicado que se tenía que hacer el tanque de tormentas», asevera la cabeza de cartel, convencida de la intención del regidor de desviar la atención con un claro interés electoralista.
Al hilo, la alcaldable del PP explica que ahora Augas de Galicia dispone de un año para reclamar judicialmente las indemnizaciones a las que tiene que hacer frente el Ayuntamiento de Gondomar y que superarán, cifra, los dos millones de euros mas los intereses correspondientes. “Una cuantía a la que las arcas municipales tendrán que hacer frente en detrimento de otras inversiones necesarias en la localidad”.
Asimismo, recuerda que por culpa de una decisión tanto de Antonio Araújo, por el de aquella concejal de Urbanismo, como de Paco Ferreira, se adquiere una deuda que impide otras actuaciones tan relevantes para la localidad como el saneamiento de Gondomar. Según recuerda, en este proyecto se iban a invertir más de tres millones de euros, financiados con fondos de la Unión Europea, no sólo en el tanque de tormentas, sino también en los colectores principales. “Ahora, sin los fondos de la Unión Europea, habrá que gestionarlo con la Xunta de Galicia“, lamenta.

