Baiona estudia la posibilidad de instalar cámaras de seguridad ciudadana en diferentes puntos del casco urbano. Pese a que por el momento se trata de un proyecto, lo cierto es que ya lo están poniendo en práctica en eventos de gran afluencia de público, tales como en la Fiesta de la Arribada o en la medio maratón Vig-Bay que tendrá lugar hoy domingo. Se trata de una iniciativa piloto que está arrojando muy buenos resultados aunque para llevarla a cabo de manera permanente tendrían que romper primero las barreras legales al respecto, que por el momento son muy restrictivas. Hasta ahora las pruebas se redujeron a una cámara robotizada instalada eventualmente en la Torre del Parador pero hoy añadirán un nuevo dispositivo desde la Virgen de la Roca, que les permitirá obtener un mayor campo de visión para complementar a los efectivos por tierra.
Lo cierto es que estos vigilantes silenciosos son de gran ayuda aunque el despliegue tecnológico no acaba aquí, ya que por ejemplo en anteriores ediciones de la fiesta en honor al Descubrimiento un dron observaba a la masa de visitantes desde el aire con el fin de detectar cualquier altercado o anomalía y automáticamente alertar a los servicios de emergencia. Sin embargo unos de los punto negativos sobre este tipo de elementos es que están muy supeditados a las condiciones meteorológicas, así como a la autonomía de sus baterías, que aunque sí que es cierto que en los últimos tiempos surgieron muchos avances, es un factor a tener en cuenta.
Sin embargo todos estos complementos no servirían de nada si no hay un encargado de su coordinación, para que no se solapen unos a otros y trabajen en consonancia. Aquí entra en juego el factor humano aunque la estrella de la operativa vuelve a ser una máquina. Se trata del Puesto de Mando Avanzado, en adelante PMA, de la Axencia Galega de Seguridade, que acude a Baiona dos veces al año, y Pedro Alonso, Inspector Jefe de la Policía Local de Baiona, fue el encargado de aclarar cómo funciona. “Consiste en un elemento móvil y que está coordinado por el 112 de cada comunidad. Sirve como infraestructura que aglutina a todos los cuerpos y fuerzas de seguridad y de emergencias que están presentes en el despliegue”, explicó.
Así pues se podría decir que el PMA es un vehículo de grandes dimensiones en apariencia normal, aunque su parte trasera funciona como un auténtico arsenal tecnológico. Pantallas de alta definición, se combinan con sistemas de recepción de radio basados en las últimas tecnologías. Aquí reciben todas y cada una de las señales tanto visuales como sonoras pero para que todo funcione como es debido tiene que existir una plan de seguridad con su correspondiente director, que marque los protocolos a seguir junto a un representante de cada cuerpo de seguridad, emergencia y sanitario. De esta manera y trabajando todos bajo la misma batuta consiguen reducir los tiempos de reacción a segundos. “La última asistencia que hicimos en la Arribada se redujo a medio minuto desde que la detectamos hasta que mandamos una unidad de asistencia”, explicó Alonso.

