La necropsia de la perra aparecida sin vida y con las patas atadas en Baíña revela que fue envenenada

FOTO: BAI.SENPULGAS // A cadela atopada en Fontes.

El personal técnico del Centro de Acogida y Protección de Animales de la Diputación (CAAN) viene de finalizar la necropsia de la perra que apareció muerta y con las patas traseras atadas en el monte de la parroquia baionesa de Baíña a primeros de enero. La conclusión del estudio y de las analíticas realizadas durante las últimas semanas revelan que el animal murió por envenenamiento.

Según el veterinario del CAAN José Luis Pedreira, los primeros resultados de la necropsia ya descartaron de forma tajante a posibilidad de que hubiera muerto por disparos –como se barajó públicamente- o por problemas derivados de su estado de gestación. También se confirmó que las patas le habían sido atadas después de muerta, probablemente para poderla arrastrar con mayor facilidad hasta el lugar donde fue encontrada.

Dada la sintomatología presentada por la perra en la necropsia –grande cantidad de sangre en la cavidad torácica- se solicitaron analíticas al laboratorio para concretar la causa de la muerte y, conocidos los primeros resultados, se solicitaron otras pruebas complementarias. Finalmente, se pudo determinar la presencia de un tóxico específico de tipo anticoagulante denominado rodenticida, lo que de forma común se conoce como matarratas.

Las analíticas, explica Pedreira, no aclaran la cantidad de raticida que pudo ingerir el animal, pero dado que pesaba alrededor de unos 40 kilos de peso se sospecha que pudo ser grande y no una dosis pequeña como las de los cebos para roedores. El informe del CAAN fue remitido ya a la Guardia Civil, que ahora deberá investigar si el envenenamiento de la perra fue premeditado por parte de alguien o accidental.

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