El PP desvela que Sanidad multó a Gondomar por deficiencias en el control del agua en el CEIP Serra-Vincios

La Consellería de Sanidad impuso al Ayuntamiento de Gondomar una multa de 600 euros tras detectar deficiencias en la red de abastecimiento municipal. Según desvela la formación liderada por Paula Bouzós, el departamento autonómico tramitó la sanción toda vez que desde el Gobierno local no se atendieron las advertencias para corregir las faltas detectas en el CEIP Serra-Vincios.

El PP lamenta una vez más que la localidad tenga que ser noticia por este tipo de casos, y acentúa la “pasmosa dejadez del equipo de Paco Ferreira con los colegios”. “Una vez más volvemos a pagar la factura de la falta de rigor y compromiso de este Gobierno con la gestión municipal en el marco de sus competencias”, apunta Bouzós, al tiempo que reclama explicaciones y celebra que la situación a día de hoy esté regularizada.

La sanción cerrada el pasado mes de noviembre, informan los populares gondomareños, se produce tras detectar en el mes de mayo del 2018 varias deficiencias en la red que abastece el centro escolar y en la gestión de la misma. Entre ellas, la ausencia de informes sobre las analíticas practicadas en el agua para consumo humano, del programa preventivo de legionelosis del agua caliente sanitaria y la analítica de esta bacteria. Al mismo tiempo, los inspectores señalan que desde el 29 de marzo del 2017 no se acredita la limpieza y desinfección del sistema de agua caliente sanitaria y que no constan los registros de mantenimiento propios de las instalaciones, lo que supone un alto riesgo de propagación de la legionela.

Tras una primera llamada de atención al Ayuntamiento, en el mes de junio, para que emende la situación, en una nueva inspección en el mes de septiembre los técnicos de Sanidad comprueban que la red se mantiene en iguales condiciones deficientes.

En noviembre, y ante la falla de respuesta por parte del Gobierno local, la Consellería abre un expediente sancionador al Ayuntamiento por la cantidad de 600 euros y, en paralelo, envía al colegio al responsable de los tratamientos de la legionela para informar a la directiva del centro del procedimiento para realizar las mediciones diarias y registrarlas. A partir de esa fecha queda operativo el libro de registro.

Hace falta señalar que la dirección del propio CEIP Serra-Vincios advirtió en numerosas ocasiones de estos incidentes al Ayuntamiento y así lo notificó a la Consellería de Educación.

“No se puede jugar con la salud de la cautivada y menos con un tema tan importante como es la prevención de la legionela y el control del agua”, señala Bouzós, quien aprovecha para recordar que «Gondomar cuenta con una concejala de Educación, Iria Lamas, con dedicación exclusiva, lo que hace este tipo de casos inadmisibles”. “La gestión municipal en los centros escolares es muy deficiente, como así lo acreditan las crecientes quejas del abandono a lo que se viene sometidos”, concluye la presidenta del PP gondomareño.

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