Tres generaciones unidas con Baiona a través de la historia

El 31 de diciembre se cumplieron 70 años desde que una niña llamada Arnhild Karlsen fuera rescatada del mar, para convertirse en la única superviviente del naufragio del yate noruego “Thalassa”, ocurrido en la costa de Cabo Silleiro, en el que perecieron todos los tripulantes y sólo una, “Arnhild”, pudo sobrevivir.

Arnhild Utheim ha estado pasando el fin de año en Baiona, lejos de los reconocimientos y de la prensa, pero en esta ocasión acompañada por dos generaciones, ya que estaba con su hija y su nieta. El alcalde, Ángel Rodal, la ha despedido en el hotel Talaso-Atlántico tras esta nueva visita a la Real Villa.

El encuentro ha sido muy emotivo, aunque hace unos meses ya habían estado juntos en el homenaje que se le rindió con la inauguración del Mirador del Thalassa, porque Arnhild le tiene un cariño especial a Baiona, donde como dice ella se cumplió el milagro de volver a nacer y cuando regresa siempre se encuentra en su segundo hogar.

En esta ocasión estaba acompañada por su hija y su nieta, consiguiendo de esta manera juntar a tres generaciones en el mismo lugar donde hace siete décadas se obró el milagro, al ser la única superviviente de un naufragio que dejó un trágico balance, 14 fallecidos en la costa de Cabo Silleiro que descansan en el cementerio de Baiona, siniestro que recordó muy especialmente este 31 de diciembre, del cual comentó que había estado un tiempo maravilloso, todo lo contrario de lo que vivió aquel fatídico día del 31 de diciembre de 1948.

Al despedirse, Ángel Rodal le ha recordado que todos los baioneses están encantados de recibirla las veces que ella quiera volver a esta tierra de acogimiento y se quedó totalmente sorprendido al ver en sus ojos de 80 años el mismo brillo de aquella niña de 10 años.

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