El mercado de Sabarís se convierte en la estrella de todos los lunes de verano

FOTO: PABLO F. ESTÉVEZ // Durante os meses de verán a densidade de clientes e curiosos é tal que pode resultar complicado camiñar dun posto de venda a outro.

Con más de 520 años a sus espaldas, el mercado de Sabarís es sin duda el más grande de toda la comarca y uno de los que más historia tiene de Galicia. Miles de personas se acercan todos los lunes para hacer sus compras al ubicado en la calle Julián Valverde y que tras la última ampliación la cifra de sus puestos ascendió hasta 220. Con la llegada del verano el aumento de los habitantes de la comarca crece exponencialmente, así como la densidad de clientes y curiosos que se acercan al de la parroquia baionesa. Y es que de junio a octubre acudir a la feria puede llegar a convertirse en una aventura y los coches que circulan habitualmente por el principal vial de la parroquia dan paso a una marabunta de personas que hacen difícil la llegada a los diferentes puntos de venta ambulantes. Prueba de ello son las colas kilométricas de vehículos que se concentran tanto en dirección Baiona como en dirección Nigrán, y que no cesan hasta pasada la una del mediodía.

Los comerciantes llegan desde diversos puntos de la provincia y aunque si bien es cierto que en invierno se pueden observar plazas vacantes en verano esto no ocurre, más bien todo lo contrario. El puesto con más carisma del mercado es precisamente el primero de ellos, si se accede al mismo desde la rotonda de Ramallosa. Su volumen de venta es tal que llevan la mercancía en un tráiler aunque no todo es fruta y vegetales. También se puede encontrar gran variedad en prendas de ropa, bolsos, complementos, juguetes, bisutería, las mejores selecciones de quesos hechos artesanalmente, tradicionales rosquillas de hojaldre, dulces en general, todas las partes del cerdo en salazón o muchos tipos de fiambre, entre otros productos. Los vendedores que se instalan allí lo hacen con gracia y no se cansan de entonar sus pareados predicando a los cuatro vientos sus ofertas, hasta el punto que muchos de los que pasan por la zona no pueden aguantar las carcajadas producto de sus ocurrencias.

Está constatado que el mercado de Sabarís funciona como dinamizador económico de la zona, ya que la gente que se acerca a realizar sus compras en muchas ocasiones aprovecha para tomar café o entrar en los establecimientos ubicados a los dos lados de la calle y que se extienden a su vez por la plaza Victoria Cadaval.

El mercado se recupera al 100% de ocupación

Después del bajón registrado en los últimos años el mercado de la parroquia baionesa vuelve a superar los 200 puntos de venta ambulantes. En concreto un total de 220 puestos completan la oferta de todos los lunes tras adjudicarse otros 73 hace apenas tres meses, que se sumaron a los 156 licitados en 2017.

Una feria ambulante con 521 años de historia

El de Sabarís es un claro ejemplo de cómo la tradición puede perdurar a lo largo de los siglos enfrentándose incluso a las leyes de la época. Y es que el mercado actual tiene sus orígenes en la clandestinidad, y aunque no está muy claro el año exacto de su constitución, éste se mantuvo fruto de la disconformidad de los vecinos después de que la carta puebla firmada por los reyes Católicos en 1497, otorgase el privilegio de celebrar todos los lunes una feria en lo alto de la península de Monte Boi prohibiendo el de la “Villa Vieja”. Este emplazamiento es interpretado por muchos como las afueras de la muralla ya que hay indicios de un antiguo mercado que se instalaba en el actual parque de la Palma, pero otros lo relacionan con la actual parroquia baionesa.