Chandebrito crea una zona de descanso con 48 árboles autóctonos para recordar los incendios de octubre

Una veintena de vecinos y vecinas de todas las edades participaron este miércoles en la creación del Bosque de la Memoria en Chandebrito, un área de descanso e interpretación al aire libre que estará integrada por un total de 48 árboles autóctonos, plantados hoy, 8 de cada una de las seis especies elegidas: acebos, abeleiras, castaños, cerezos, alcornoques y robles. Se trata de una iniciativa de la asociación Galicia Ambiental a través de su proyecto “Árbores de Cinza”, en colaboración con la Fundación C&A, desarrollada junto con la Comunidad de Montes en Mano Común de Chandebrito y la Asociación de Vecinos “O Castro”.

La plantación de los seis pequeños bosques, uno por cada especie, en la que también participó el alcalde de Nigrán, Juan González, el concejal Diego Moreira y el presidente de los comuneros, Víctor Vidal, se complementa con la instalación de paneles informativos dirigidos a escolares y visitantes. Esta señalización incluye una breve descripción del proyecto con el que se contribuyó a la plantación de árboles para regenerar los bosques arrasados por los incendios de octubre. En su afán divulgador, estos paneles contienen información sobre las especies autóctonas utilizadas en la repoblación, con la intención de dar a conocer entre la población estos árboles típicos de estas latitudes.

Según avanzó la asociación Galicia Ambiental, el Bosque de la Memoria, con su área de descanso, será inaugurado el próximo 10 de agosto.

Próximas acciones de “Árbores de Cinza”

Otra de las acciones previstas para los próximos meses bajo el paraguas de “Árbores de Cinza” se centrará en proyectos de sensibilización ambiental en centros escolares de toda España. Una de estas propuestas arranca con la convocatoria de un programa de formación dirigido a mujeres censadas en Chandebrito que serán las encargadas de dar a conocer durante el curso escolar 2018/19 en los colegios la problemática de los incendios explicada “de primera mano”. Una propuesta para la que contarán, previamente, con el asesoramiento y formación de expertos forestales y de comunicación de la asociación Galicia Ambiental.

Una iniciativa con la que los escolares gallegos podrán conocer de primera mano las consecuencias de los fuegos forestales a través de los testimonios de vecinas que los vivieron en primera persona. Además, estas experiencias permitirán a los jóvenes conocer alternativas sostenibles mediante la recuperación de árboles autóctonos con los que reducir la incidencia de los fuegos forestales.

Esta acción culminará en octubre, con la publicación de un “libro – aniversario” del incendio que asoló sus valles y montes el pasado año y la entrega de dinero para la compra de centenares de árboles que serán plantados en marzo/abril de 2019 como colofón a la serie de acciones y colaboraciones con esta parroquia pontevedresa que simbolizará para siempre la capacidad de reponerse aprendiendo lecciones prácticas de una gran catástrofe.

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