Baiona estrenará en verano una nueva senda peatonal en el Camino de la Costa y un mirador en Monte Alto

El Camino a Santiago por la costa a su paso por Baiona contará este mismo verano con una nueva senda de un kilómetro de longitud y 2,5 metros de ancho y un mirador en el lugar de Monte Alto que permitirá disfrutar del valor paisajístico de la zona. Así se anunció hoy en la firma del convenio entre la Diputación de Pontevedra y el Ayuntamiento de Baiona, en la que estuvieron presentes a presidenta Carmela Silva, el diputado de Movilidad Uxío Benítez y el alcalde Ángel Rodal. Este acuerdo que permitirá realizar una actuación integral de seguridad vial y movilidad sostenible con una inversión de 381.022,32 euros, financiados al 80% por la institución provincial y al 20% por las arcas locales.

Según explicó el diputado Benítez, la Diputación de Pontevedra está desarrollando una nueva filosofía de actuación en materia de infraestructuras en toda la provincia, la Estrategia de Movilidad 3.0, que supone “impulsar actuaciones centradas en las personas a diferencia de las actuaciones del anterior gobierno, que sólo desarrollaba obras pensadas únicamente para los vehículos”. El nacionalista destacó que el objetivo del nuevo gobierno es conformar un contorno vial seguro y tranquilo, fomentando la convivencia entre la movilidad peatonal del vecindario y otros sistemas de transporte en las vías provinciales.

En el caso de Baiona, Benítez destacó que en la actualidad las carreteras provinciales EP-2202 y EP-2203 que coinciden con el Camino de Santiago tienen un diseño pensado exclusivamente para los vehículos, por eso se apostó por habilitar un espacio destinado a peones y bicicletas. “Nuestra apuesta es aplicar nuestros criterios de prioridad para las personas toda vez que en este caso concreto hay un componente de un espacio natural magnífico y espectacular, con un valor paisajístico y turístico muy atractivo, por eso queremos impulsar no sólo la senda, sino todo lo que hay alrededor”, dijo.

El responsable del departamento de Movilidad –impulsor de la obra- explicó que la nueva senda tendrá 975 metros de longitud y un ancho de 2,5 metros, lo que permitirá garantizar la accesibilidad y una movilidad amable para el vecindario y para los grupos de peregrinos y peregrinas que pasan por el lugar. El ámbito de actuación tendrá limitada la velocidad de los coches a 30 kilómetros hora, y se instalarán reductores físicos de velocidad de vehículos para calmar el tráfico de manera efectiva. Por último, se construirá un mirador en el lugar de Monte Alto, donde se habilitarán unos bancos para poder disfrutar del paisaje en una cuota de 100 metros sobre el mar con vistas a la badía y a la cara sur de las Islas Cíes.

Según recordó el nacionalista, llevar adelante el anteproyecto elaborado por la Diputación fue muy laborioso y prolongado en el tiempo, ya que en un primer momento fue paralizado por la Dirección General de Patrimonio. El departamento autonómico consideraba que la senda tenía un ancho excesivo que debía ser reducido a “poco más de un metro”. Sin embargo, dijo Benítez, “presentamos un recurso de alzada explicando que la senda con esas características no cumpliría ni siquiera la Ley de Accesibilidad y finalmente tuvimos un informe positivo”, destacó.

Una vez ya firmado el convenio, dijo el diputado Benítez, se procederá de manera inmediata a la licitación de las obras, que podrán iniciarse en verano se todos los trámites administrativos se realizan según las previsiones. El plazo de ejecución de las obras será de tres meses una vez que la actuación esté adjudicada.

“Un antes y un después”

La presidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva, recordó en la firma del convenio que “en los años 70, en épocas del desarrollismo, todo se pensaba en clave económico, en cuantos rendimientos económicos íbamos a recibir de las acciones que se desarrollaban, sin pensar en el papel que juegan las personas, en la necesidad de construir espacios para que las personas puedan desarrollar una vida digna, una vida en la que el espacio no nos sea arrebatado por la economía”. Al respecto, Silva indicó que “cuando llegamos a la Diputación teníamos muy claro la necesidad de impulsar un nuevo modelo en cuanto a la movilidad ya que lo que estaba funcionando estaba centrado en los vehículos y en el transporte, quitando calidad de vida a las personas e impidiendo otras oportunidades de desarrollo económico más sostenible y con capacidad de generar recursos de calidad”.

El nuevo modelo de movilidad que puso en marcha el gobierno de Carmela Silva parte de la idea de que “el siglo XXI tiene que ser el siglo de la conectividad; el de la seguridad en las infraestructuras de comunicación, ya que no podemos olvidar que la provincia de Pontevedra tiene los mayores índices de siniestralidad en carreteras; de la movilidad de las personas, para que puedan ocupar el espacio público algo que no está discutido con el transporte; de la accesibilidad universal, garantizando que las personas con diversidad funcional y personas mayores puedan moverse; y de la sostenibilidad”.

La presidenta de la Diputación de Pontevedra felicitó al diputado de Movilidad, Uxío Benítez, por su esfuerzo. “En el caso concreto de este proyecto de Baredo, va a marcar un antes y un después en el tratamiento de las infraestructuras”. También recordó Silva que por este espacio transitan las peregrinas y peregrinos que van hacia Santiago y puso en valor “el crecimiento exponencial del Camino Portugués y del Camino Portugués por la Costa, que pasó de las cero a las 10.000 personas peregrinas que tenemos en este momento”. Al respecto, la presidenta provincial recordó las potencialidades “espectaculares” del Camino para las villas y pueblos por los que discurre ya que “nos proporciona crecimiento económico y la atracción de un turismo desestacionalizado”.

Silva ensalzó, sobre el proyecto, “el maravilloso mirador, desde lo que casi se pueden tocar las Islas Cíes”, así como “la creación de un espacio en el que se va a poder mover la gente y se va a poder circular con tranquilidad a lo largo de casi un kilómetro de recorrido”. Así, la presidenta provincial destacó que “estamos ante un proyecto de excelencia, un proyecto de todos y todas para todos y todas, un proyecto para Baiona”. De este modo, Carmela Silva felicitó al gobierno local “por trabajar codo con codo con la Diputación de Pontevedra para conseguir que este proyecto tenga todas las garantías” y hizo también un reconocimiento “a las comunidades de montes que permitieron que este proyecto sea una realidad”.

Finalmente, el alcalde de Baiona, Ángel Rodal, se definió como el “alcalde de un paraíso” y subrayó que la nueva senda se define cómo una “unión” tanto entre Portugal y Galicia a través del Camino a Santiago por la Costa, como de los vecinos de las parroquias de Baiona a Baredo, que dispondrán de una nueva senda segura para comunicarse caminando y en bicicleta. Rodal destacó que la nueva infraestructura también será utilizada por los usuarios del campo de fútbol y subrayó que tendrá mucho atractivo turístico.

El regidor recordó que el proyecto surgió cuando el Ayuntamiento, sabedor del potencial de la zona de Monte Alto por sus vistas sobre la badía y las Islas Cíes, solicitó una actuación de puesta en valor del lugar a la Diputación, ya que está situada en la orilla de la carretera provincial. Rodal reconoció que fue el propio diputado de Movilidad quien expuso la posibilidad de ampliar el ámbito de actuación e incluir también la creación de la senda para mejorar la movilidad peatonal, que en breve será una realidad. “Esta no es una senda menor. Tiene muchas posibilidades y no hace falta ni venderla. Será una zona que va a llamar la atención”, subrayó.

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