Hoy se cumplen tres meses de los terribles incendios del 15 de octubre y el riesgo de desprendimiento de piedras en el Monte do Castro, en Chandebrito, sigue preocupando a los vecinos. El Ayuntamiento instó el pasado 3 de noviembre a la Xunta para que sus técnicos estudiaran urgentemente esta probabilidad, y en su caso, tomara todas las medidas preventivas al respecto.
En la ladera Sur y Oeste existen grandes piedras en una zona que presenta una fuerte pendiente y que actualmente no cuenta con vegetación o matorral a causa del fuego que arrasó la zona, y el nerviosismo crece ante las intensas lluvias de las últimas semanas, que aumentan el posible peligro de desprendimiento con los consiguientes daños tanto en las edificaciones como en las viviendas que se encuentran en la falda del monte, así como en los vehículos que circulan por la Rúa da Igrexa y Camiño das Pereiras.
La solicitud de la Comunidad de Montes de Chandebrito tuvo entrada en el Registro General de la Xunta a las 12:34 horas del mismo viernes, y la resolución de Patrimonio autorizando la intervención le fue comunicada mediante correo electrónico a las 15:11 horas. La Jefatura Territorial de Patrimonio en Pontevedra catalogaba las obras de escasa entidad y, en consecuencia, consideraba que no había inconveniente para la realización de las actuaciones que se puedan ejecutar.
Sin embargo, más de dos meses después, los vecinos esperan el informe que les permita asegurar la zona. Según el presidente de los comuneros, Víctor Vidal, la intervención consistiría en la colocación de una malla que impediría, en el caso de que se precipitara alguna piedra, que alcance la parte inferior del Monte do Castro, y por lo tanto las viviendas o la carretera.
Las primeras riadas obligaron a realizar obras en varios puntos de la parroquia para que el lodo y la tierra no entraran en algunas casas. Hace cuarenta años se desprendieron dos piedras sin causar daños materiales.

