Carta abierta del GES Val Miñor: «Nos dijeron que hiciéramos lo que pudiéramos, esa fue la única instrucción»

El Grupo de Emergencias Supramunicipal (GES) del Val Miñor viene de publicar una carta abierta dirigida a los vecinos y vecinas de la comarca, en la que relatan lo sucedido durante el fin de semana en el que los incendios forestales arrasaron los municipios de Baiona, Gondomar y Nigrán.

Piden su apoyo e intercesión para que los representantes políticos tomen con la seriedad debida las carencias, tanto materiales como de recursos humanos, de este servicio vital, para que garantice la seguridad de los ciudadanos en caso de urgencia.

Estimados vecinos/as del Val Miñor:

Desde el servicio de bomberos del Grupo de Urgencias Supramunicipal (GES) Val Miñor queremos expresar nuestra consternación, tristeza y rabia por los incendios forestales ocurridos en toda Galicia el 15 de octubre, pero en especial los ocurridos en el Val Miñor.

Tardamos dos semanas en pronunciarnos públicamente por respeto y porque entendíamos que no era el momento; después de las trágicas consecuencias que el fuego provocó en todo el Val Miñor. Pero nos sentimos en el deber y responsabilidad de trasladar a la población del Val Miñor, en que condiciones estamos trabajando como servicio público de urgencias para una población de 44.000 habitantes que se duplica en época estival.

Los graves incendios del Val Miñor.

El 12 de octubre se apagaba, en colaboración con varias brigadas forestales y un helicóptero, un incendio forestal en las cercanías de la Virgen de la Roca que fue reavivado a las 5:00 de la madrugada del día siguiente, pero en este caso tan sólo 1 bombero del GES, el único que estaba de servicio, hizo frente a dicho incendio.

La madrugada de 14 de octubre nos requieren para prestar ayuda en un incendio forestal en Oia, y el domingo por la mañana somos requeridos para acudir a los que fueron los grandes incendios de Baiona y Gondomar. Sólo había disponibles 2 bomberos con 1 camión. El otro camión y la pickup se quedan en la base, porque no hay personal para poder utilizarlos.

A las 17:30 se inicia el foco de incendio forestal en Parada y Camos, cerca de una industria pirotécnica y con casas alrededor; pero los dos únicos bomberos disponibles en ese momento estaban en Baiona.

Ante la falta de coordinación que estábamos viendo a lo largo del día, y sin que nadie tomara las riendas del mando operativo, decidimos organizarnos por nuestra cuenta y los 8 compañeros del GES de descanso se incorporan voluntariamente a las labores de extinción. No había ningún coordinador al mando, y no podíamos comunicarnos con las centrales del 112 y del 085 porque estaban colapsadas.

No sabíamos de que medios disponíamos, ni cuántos habían sido movilizados, estábamos totalmente a ciegas. Nuestro distrito de zona, que es quien nos debería coordinar, nos dijo que «hiciéramos lo que pudiéramos», esa fue la única instrucción.

Los primeros en llegar la Camos fueron 2 bomberos del GES y el concejal de seguridad, que llegan a la cabeza del fuego en Parada y allí intentan hacerle frente, pero ya era incontrolable.

No disponíamos de medios ni personal para poder controlarlo, sólo teníamos 1 camión forestal. Por lo que acudimos a ayudar a las casas que tenían las llamas más cerca. Y es cuando constatamos que realmente estamos solos para hacer frente a un incendio forestal de nivel 2, exceptuando la ayuda de la policía local de Nigrán que sí se preocupó por mantener contacto con nosotros y hasta de poner a nuestra disposición varios agentes para ayudar en las labores de extinción.

Pedimos en varias ocasiones descargas de los hidroaviones que estaban sobrevolando la zona toda la tarde, pero dichas peticiones no fueron atendidas pese a la gravedad del incendio.
El fuego avanzaba hacia Chandebrito pero cuando intentamos subir, después de recoger todos los metros de manguera extendidos, ya era demasiado tarde. La carretera de subida estaba totalmente cercada por el fuego por lo que se intenta acceder por Priegue en el camión forestal que no circula a más de 70 km/h.

En ese momento lo único que podíamos defender con los medios y el personal disponible era que el fuego no llegara a la pirotecnia y que la catástrofe no fuera aún mayor. Allí estuvimos trabajando hasta las 6 de la madrugada del lunes siguiente, bomberos del GES y Policía Local de Nigrán.

IMPOTENCIA, esa es la sensación que tenemos todos nosotros frente a una situación así, en la que si se dispusiera de una dotación de 4 o 5 bomberos y de medios, sería suficiente como para atajar por sí sólo un incendio de dimensiones normales, como cuando se inició. De esta forma, es decir, sin ninguna dotación de bomberos, ni brigadas, ni de Medio Rural, ni UME, ni agentes forestales, ni mando, ni coordinación, ni tan siquiera comunicaciones,… la situación de un pequeño incendio se transforma en un incendio voraz que campa a sus anchas sin control.

El servicio del GES del Val Miñor

El GES es un servicio público que cuenta actualmente con una dotación de 12 agentes; pero tanto las bajas, como las vacaciones o descansos de personal no son cubiertas a lo largo del año, por lo que existen turnos en los que hay sólo 1 bombero haciendo frente a cualquier urgencia en el Val Miñor. Sea una excarcelación o sea un incendio. Eso lleva a movilizar a otras dotaciones de emergencias parques de bomberos limítrofes que pueden tardar hasta 40 minutos en llegar al Val Miñor; por ejemplo desde Porriño. Y su disponibilidad está supeditada siempre a que no estén realizando otro servicio.

Dichas dotaciones de bomberos cobran adicionalmente a los afectados por prestar el dicho servicio, con unas tarifas que distan mucho de las aplicadas por el GES del Val Miñor, dado que esos otros parques son concesiones privadas.

No tenemos competencias como bomberos forestales, pero siempre somos los primeros en prestar ayuda y acudir en caso de incendio forestal en el Val Miñor, pese a no tener medios adecuados y específicos para eso. De hecho sólo disponemos de un vehículo capaz de acceder en carreteras estrechas o pistas forestales. Un camión que tiene 13 años de antigüedad y que su velocidad punta no supera los 70 km/h o los 30 km/h para subir una cuesta como la de Chandebrito o Vilas, y que carece de medidas de seguridad como rociadores para atravesar una columna de fuego.

Nuestros equipos de protección individual y el material que usamos está en mal estado o caducado. Muchos de nosotros tuvimos que comprar material de seguridad pagado de nuestro propio bolsillo porque nuestras vidas no pueden esperar la que se hagan efectivos los compromisos de los gobiernos locales, tras años y años de promesas.

Por este motivo, una de nuestras exigencias es que se nos dote de la equipación mínima para hacer frente a una urgencia dado que se incumple sistemáticamente cualquier precepto de la ley de prevención de riesgos laborales desde el minuto cero que salimos la cualquier urgencia.

Llevamos 2 años reclamando ante la Mancomunidad de Ayuntamientos del Val Miñor, avisando de nuestra situación y de las carencias en materia de seguridad del servicio.

Hace dos meses hasta entregamos un informe muy completo a todos los grupos políticos de los ayuntamientos y mantuvimos 3 reuniones con representantes de la mancomunidad, pero fueron infructuosas, sólo se consiguió una partida escasa para renovar parte de la ropa.

Algunas de las peticiones realizadas por el GES era la petición de colocación de puntos hidrantes (bocas de arroyo para equipo de incendios). Un camión de 3000 litros de agua, tarda 20 minutos en descargarlos en una urgencia. Para poder llenarlo es necesario que las bocas de riego tengan un ancho y caudal de presión acorde, para que su llenado no sea superior a unos 8 minutos, y permita al camión volver rápidamente al foco del fuego.

Solicitamos a los 3 ayuntamientos la colocación de puntos hidrantes en los respectivos ayuntamientos. Hasta se hizo un estudio con la localización de los mejores lugares para su colocación. La realidad es la que vivimos el pasado domingo. Que para poder llenar los camiones en Nigrán el único punto hidrante está situado en Porto do Molle. Lo que suponía abandonar el fuego durante 30 minutos para ir a cargar el camión y volver.

Imagínense ahora lo que implica desplazarse desde Chandebrito a Porto do Molle sólo para cargar agua. Pues la misma situación la padecen los vecinos de Gondomar y Baiona. La gente de las parroquias más alejadas del casco urbano están en la misma situación. No hay puntos hidrantes cerca pese a contar con sistema de traída de aguas municipal.

No hay nada más importante para un bombero que la seguridad de sus vecin@s y sus casas. Es nuestra vocación profesional, y nuestra lucha personal diaria; mejorar el servicio que ofrecemos a nuestros vecinos.

Por eso PEDIMOS AL VECINDARIO DEL VAL MIÑOR que nos apoyen e intercedan para que nuestros representantes municipales tomen con la seriedad debida este asunto, atiendan y cubran las necesidades de un servicio que como se vio puede marcar la diferencia entre llegar y no llegar.

Solicitamos vuestro apoyo para pedir a los alcaldes del Val Miñor que realicen las gestiones necesarias para que el Val Miñor pueda tener un servicio útil de emergencias que garantice la seguridad de los ciudadanos en caso de urgencia; actualizado y dimensionado para estar a la altura de las eventuales situaciones de peligro que se puedan dar tanto en Baiona, Gondomar o Nigrán.

Por todo esto, OS PEDIMOS VUESTRO APOYO el próximo jueves 26 a las 19:30 para que acudáis al pleno del ayuntamiento de Nigrán, donde estaremos concentrados de forma pacífica, para mostrar nuestra indignación, nuestro malestar y reclamar nuevamente que nuestras demandas sean atendidas, ya no solo por nosotros, si no por la seguridad de todas y todos los vecinos del Val Miñor.

MUCHAS GRACIAS por tu apoyo
El Grupo de Urgencias del Val Miñor

Val Miñor, 25 de Octubre de 2017