El Pleno de Gondomar aprueba por unanimidad a delimitación de núcleos

FOTO: CONCELLO DE GONDOMAR

El miércoles se celebró el Plenos Extraordinario convocada por la oposición para tratar la delimitación de los núcleos rurales de Prado y San Roque de la Entidad Local Menor de Morgadáns y de Penalba en Mañufe, así como aprobar en debida forma el núcleo de Campo Grande, en Morgadáns, aprobado ya en el Pleno de 26 de enero de 2017.

«Mientras el gobierno municipal (PSOE y MM) siguen enredados en su lío interno y se acusan mutuamente de la pérdida de subvenciones (que no sólo afecta la mejora de la Plaza de Abastos, hace poco perdieron otra subvención, esta concedida, por valor de 70.000€, de la mejora de un camino en Cernadas, Vincios), Gondomar Concello Aberto trabaja desde la oposición, no le quedó otra, para solucionar los problemas del vecindario, en este caso de la problemática urbanística que desde hace 12 años, desde la anulación del PGOM del 97 padecemos todos y todas en Gondomar», afirma Pauliño del Río.

Según indica en un comunicado, CABE instó la convocatoria de este Pleno extraordinario por responsabilidad y coherencia, en el convencimiento que sólo desde el dialogo, la participación, la transparencia y la legalidad se puede lograr el consenso de todos los grupos políticos en un tema tan estratégico y fundamental como es el urbanismo y el PGOM de un ayuntamiento.

NÚCLEOS DE PRADO, SAN ROQUE /MORGADÁNS Y PENALBA (MAÑUFE)

«De enorme gravedad nos pareció el comportamiento del grupo de Gobierno en el Pleno ordinario de 1 de junio al empecinarse, conculcando la normativa, de no someter la votación a propuesta de dejarlos sobre la mesa para poder estudiarlos con el rigor que requiere un instrumento de planeamiento urbanístico y máxime en Gondomar», señala del Río.

A pesar de la actitud irresponsable del gobierno municipal, CABE procedió a hablar con grupos de la oposición, pidió la documentación pertinente y solicitó junto con el resto de la oposición a celebración de un Pleno Extraordinario. «La solución, aunque parcial, a la problemática urbanística así lo requería».

«Demostrando con nuestra acción que lejos de querer fastidiar al gobierno o utilizar el urbanismo como arma política Gondomar Concello Aberto quería una solución dictada desde la sensatez, el acuerdo y la legalidad», asegura el portavoz de CABE.

NÚCLEO DE CAMPO GRANDE/ MORGADÁNS

Hubo que llevar de nuevo este núcleo a pleno, esta vez a propuesta de la oposición porque en la aprobación hecha por el gobierno municipal, en enero y por urgencia, el concejal de Urbanismo hurtó información al pleno cuando dijo en la sesión plenaria que el informe de Aguas de Galicia acababa de llegar y que era «favorable, ningún problema» cuando la realidad es que estaba condicionado a una serie de modificaciones, que no se llevaron a Pleno.

Ni tan siquiera se informó a los grupos que votaron a favor de esa delimitación de núcleo. «El que hizo el gobierno fue a enviar de forma unilateral el modificado a la Xunta de Galicia, sin ser el órgano competente para aprobar esta modificación».

La Xunta remitió un escrito indicando que estas modificaciones deberían ser aprobadas por el Pleno. «El resultado de esta práctica de hacer urbanismo por parte del Sr. Arauxo es que se van a perder nueve meses en la aprobación definitiva de este núcleo, casi un año».

«El perjudicado fue el vecindario que va a tener que esperar a ver resueltos sus problemas, desde licencias de primera ocupación, hasta expedientes de reposición de la legalidad, mismo ejecución de sentencias ya dictadas por los juzgados. ¿Era necesario esta manera de proceder por parte del gobierno? ¿A quien benefició? Desde luego a los vecinos y vecinas no», se pregunta del Río.

«El Grupo municipal de Gondomar Concello Aberto actuó con seriedad y responsabilidad, sin excluir a nadie en la busca de una solución a los problemas del urbanismo en Gondomar. El resultado de este proceder a la vista está: en el Pleno se aprobaron por unanimidad las 4 propuestas de delimitación de núcleos y se consiguió que la Comisión de Seguimiento del PGOM se había puesto de nuevo en marcha, después de más de medio año sin convocar».

«La solución definitiva a los problemas urbanísticos de Gondomar pasa por la elaboración de un nuevo PGOM del que, desde la aprobación de la nueva LOUGA que obligaba a empezar de cero, nada sabemos. Y del que esperamos que no se nos excluya. El resultado de la coherencia, del dialogo, de la transparencia y de la legalidad es que los primeros instrumentos de planeamiento urbanísticos que se aprueban por unanimidad en la Corporación Municipal de Gondomar en décadas fueron promovidos desde la oposición a instancia de CABE», concluye del Río.

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