Para que reciban educación en ella los niños de los Ayuntamiento de Bayona, Nigrán y Gondomar, los hijos del Valle Miñor ausentes en América y algunos otros que residen aquí, fundaron esta Escuela de instrucción primaria y oficios varios, que la evolución derivada del progreso y el desprendimiento de los fundadores convirtieron en un verdadero Instituto, con gran número de enseñanzas complementarias.
Tiene la Escuela un presupuesto anual ni inferior a veinticinco mil pesetas, al cual se subviene con la renta del capital social y las cuotas de los socios. Frente a la Escuela estableció el Gobierno, para instrucción de los alumnos, un vasto campo agronómico de experimentación, que dirigen, juntamente con los profesores, los ingenieros del Estado.
Es también la Escuela estación meteorológica oficial, con aparatos medidores del Observatorio Nacional de San Fernando. La enseñanza se divide en cuatro grados, atendidos por sendos profesores. Hay además clases de música y gimnasia, cantina escolar, gabinetes fotográficos, de Física y de Historia Natural, biblioteca pública y campo de deportes.
El batallón infantil, que constituyen los alumnos, llama la atención por el número, la marcialidad y los himnos escolares. La simpatía de toda la región sigue el desarrollo de esta institución de enseñanza, orgullo del patriotismo gallego y honra de la iniciativa particular y del progreso pedagógico de España.
Hace tiempo que la Escuela del Valle Miñor es visitada por todos los hombres cultos que pasan por el puerto de Vigo. Ahora se habla de que sería digno albergue de la “Biblioteca América”, fundación gloriosa del insigne Gumersindo Busto.
Publicado en el Nº 75 de Vida Gallega, septiembre de 1916. Fotos de José Gil (Vigo).





