El Área de la Mujer del hospital Ribera Povisa amplía su catálogo de servicios incorporando una consulta específica para el cuidado y la recuperación del suelo pélvico con un equipo de fisioterapeutas especializadas.
El suelo pélvico es el conjunto de músculos, ligamentos y tejidos que sostienen los órganos pélvicos, como la vejiga, el útero, el recto y la próstata. Estos músculos tienen un papel clave en el control de esfínteres, la función sexual, y la salud durante etapas como el embarazo, el parto o la menopausia.
“En la primera consulta, hacemos una historia clínica de la paciente y una exploración física, postural y funcional que nos permite adaptar el tratamiento a cada caso”, explica la fisioterapeuta Lidia Viéitez. “En la exploración utilizamos un ecógrafo para ver cómo responde la musculatura abdominal y del suelo pélvico de la paciente a ciertas situaciones, como al toser, coger pesos o saltar”.
“También utilizamos el biofeedback, una herramienta tanto de diagnóstico como terapéutica. A través de una sonda vaginal podemos visualizar la actividad del suelo pélvico, hacer ejercicios y tratar la zona”, detalla. “Además, es una herramienta útil para enseñar a la paciente a contraer la musculatura del suelo pélvico”.
Con toda esta información ya se puede plantear el tipo de tratamiento necesario en cada caso. “En función de la situación de cada paciente, las indicaciones para la recuperación van a variar. Así, en los casos de incontinencias urinarias leves sería suficiente con ejercicio terapéutico adaptado, enfocado a en tonificar la musculatura abdominopélvica, pero si los músculos están muy debilitados se podría recurrir a la electroestimulación”.
Para la recuperación se puede volver a utilizar el biofeedback que permite un aprendizaje de la contracción voluntaria de los músculos pélvicos y, sobre todo, una toma de conciencia de su funcionamiento. “Resulta muy útil para enseñar a la paciente a realizar los ejercicios de manera correcta porque el biofeedback nos muestra cómo están trabajando esos músculos y podemos corregir hasta lograr el movimiento correcto y que la paciente identifique la sensación”.
Por otra parte, la electroestimulación envía una corriente eléctrica que provoca una contracción del músculo de forma involuntaria. Es muy efectiva para trabajar la toma de conciencia del suelo pélvico, para aprender a realizar una contracción. También se puede utilizar con efecto miorrelajante y circulatorio en problemas de hipertonía muscular, y con efecto analgésico en problemas de dolor pélvico.
El servicio de Ribera Povisa ofrece también tratamiento con láser para las cicatrices postparto, tanto de césares como de episiotomías. Se utiliza también para intervenir en ciertos casos de atrofia vaginal, especialmente en pacientes en menopausia.
Algunos de los síntomas que nos pueden indicar una disfunción del suelo pélvico son: incontinencia urinaria o de urgencia; dolor en relaciones sexuales; incontinencia fecal y a gases; dolor lumbar persistente; dolor pélvico crónico; sensación de pesadez vaginal o rectal; prolapso de órganos pélvicos; dificultad para vaciar la vejiga; estreñimiento crónico; atrofia vaginal, vestibulodinias o fisuras vaginales.
“La fisioterapia del suelo pélvico ayuda tanto a mujeres como a hombres a reeducar la gestión de las presiones intraabdominales, reducir molestias, mejorar su bienestar íntimo y ganar calidad de vida”, explica la especialista.
También para los hombres
El cuidado del suelo pélvico no es exclusivo de las mujeres y también está indicado para los hombres. “Vemos a menudo a pacientes con lesiones en el suelo pélvico que les genera problemas en el vaciado de la vejiga, dolor pélvico y disfunciones sexuales”, apunta Lidia Viéitez.
“La práctica de deportes hiperpresivos o mal ejecutados, pasar muchas horas sentado y las degeneraciones prostáticas, así como el dolor y las alteraciones neuroendocrinas pueden provocar lesiones en el suelo pélvico masculino”, indica.
Esta terapia también es muy recomendable para los pacientes que se han sometido a una prostatectomía para tratar las posibles incontinencias y/o disfunciones sexuales.

