El 31 de octubre es el Día de Recuerdo y Homenaje a todas las víctimas del golpe militar, la Guerra Civil y la Dictadura franquista en España. El Concello de Redondela organiza una programación especial con motivo de esta conmemoración con el objetivo de mantener viva la memoria histórica, honrar a las víctimas y concienciar a las nuevas generaciones sobre la importancia de la justicia y la dignidad democrática.
La alcaldesa de Redondela, Digna Rivas, señaló que estas actividades responden a un “compromiso ético y democrático inquebrantable” del Gobierno local con la memoria. “Es un deber institucional romper el silencio, reparar el dolor de tantas familias que fueron olvidadas y, sobre todo, poner luz sobre episodios tan oscuros de nuestra historia reciente. No se trata de abrir heridas, sino de cerrarlas con justicia, verdad y dignidad”, afirmó la regidora.
El acto central tendrá lugar este jueves, 30 de octubre, a las 19:00 horas, en las instalaciones de la Oficina de Turismo (Rúa Isidoro Queimaliños, 2). Bajo el título “¿Qué pasó con Humberto Baena?”, la jornada contará con el valioso testimonio de Flora Baena, hermana de Xosé Humberto Baena Alonso. El joven, de origen gallego y tan sólo 24 años, fue uno de los últimos cinco ejecutados por el régimen de Franco el 27 de septiembre de 1975. El proceso que despertó una fuerte ola de protestas internacionales. Durante el encuentro, se ahondará en la lucha incansable de su familia por limpiar su nombre y reivindicar la memoria de los represaliados.
La programación continuará el lunes, 2 de noviembre, con un enfoque educativo y cultural. El Auditorio de O Piñeiral acogerá la representación de la obra de teatro “Melón Pelado!”, una función dirigida al alumnado del IES Chapela. Rivas incidió en la relevancia de esta propuesta: “La memoria histórica no puede quedar encerrada en los archivos. Debemos llevarla a las aulas para que nuestros chicos y chicas entiendan el valor de las libertades que hoy disfrutan y el peligro que supone el olvido. Una juventud informada y crítica es la mejor garantía para que la barbarie no se vuelva a repetir”. Esta pieza ahonda directamente en las consecuencias de la dictadura, abordando desde la sensibilidad las vivencias de las personas represaliadas y el impacto del silencio. A través de un lenguaje adaptado al público juvenil, la obra funciona como un canal de debate sobre los derechos humanos y el respeto democrático.

