El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo llevará al próximo Pleno municipal una moción de apoyo a la Huelga General, convocada para el 11 de noviembre en Galicia por la Confederación Intersindical Galega (CIG), con el impulso de los movimientos sociales por el derecho a la vivienda. La iniciativa reclama un cambio en las políticas económicas y sociales para hacer frente al encarecimiento del coste de la vida, la precariedad laboral y las dificultades de acceso a la vivienda.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, alertó de que “la realidad concreta y cotidiana que vive la mayoría social que representa a las clases populares y trabajadoras es de emergencia”. En ese sentido, señaló que, mientras los precios suben, los salarios y las pensiones pierden capacidad adquisitiva y crece la precariedad. “Con la cesta de la compra un 35% más cara, la electricidad y los combustibles por las nubes, y el alquiler en precios imposibles, la pura subsistencia es una carrera de obstáculos”, advirtió.
Igrexas recuerda que en Vigo más de 60.000 personas están en riesgo de pobreza y exclusión social, uno de cada cinco habitantes de la ciudad. “Son cada vez más los hogares en los que cada día 15 ya es final de mes”, enfatizó.
Vivienda, salarios y servicios públicos
El BNG considera que las dificultades económicas de la mayoría social están vinculadas a decisiones políticas. “Es el resultado directo de políticas que protegen los beneficios de la oligarquía empresarial que expolia nuestro País y depreda nuestros recursos, mientras empobrecen al pueblo trabajador”, afirmó Igrexas.
En el caso de la vivienda, señaló expresamente la especulación inmobiliaria, el rentismo, la proliferación de los pisos turísticos y la falta de actuación de las administraciones.
La moción reclama a la Xunta del PP y al Gobierno del Estado medidas inmediatas para intervenir y controlar los precios de los bienes básicos y de la energía, crear un parque público de vivienda de alquiler accesible, movilizando las viviendas vacías y las de la SAREB, y aumentar los salarios y las pensiones.
“No es una crisis, es un nuevo saqueo, en el que mientras unos pocos siguen obteniendo beneficios récord la mayoría se ve obligada a apretar el cinto cada vez más”, denuncia el portavoz municipal nacionalista. “Pretenden que quien pague las consecuencias sigan siendo los de siempre: la clase trabajadora, la gente joven, los pensionistas o las personas autónomas”, remarcó, criticando que el Partido Popular se atreva a pedir a esa mayoría aun “más sacrificios” mientras donde gobierna, empezando por la Xunta, “le bajan impuestos a los más ricos y actúan siempre al servicio de los intereses de unos pocos poderosos”.
Demandas al Gobierno municipal
En el ámbito municipal, el BNG exige al Gobierno de Abel Caballero que cumpla los acuerdos plenarios aprobados en marzo de 2024, por iniciativa nacionalista, para frenar el incremento de los alquileres y facilitar el acceso social a la vivienda. La principal demanda es que se tramite “ya” la solicitud para declarar Vigo como zona tensionada del mercado de la vivienda.
La iniciativa reclama, además, que el Concello garantice el derecho a la huelga tanto del personal municipal como de las trabajadoras y trabajadores de las empresas concesionarias y contratistas que gestionan servicios públicos municipales.
Igrexas llama a una participación masiva en la convocatoria del 11 de noviembre para reclamar condiciones de vida dignas, vivienda accesible, salarios suficientes, pensiones que permitan una vejez digna y servicios públicos de calidad. “Frente al robo de nuestra calidad de vida, no cabe la resignación”, afirma.
“Ese día hay que parar la producción y la actividad económica y llenar las calles reclamando un giro radical en las políticas económicas y sociales para atender las necesidades de la gente”, concluyó.

