La preocupación compartida por los ayuntamientos de A Guarda, O Rosal, Tui y Tomiño ante los constantes cortes de suministro eléctrico llevó a la Mancomunidad Intermunicipal del Baixo Miño a abordar esta problemática en su última reunión y a acordar una reclamación conjunta a la compañía para exigir soluciones que garanticen un servicio estable en toda la comarca.
Las quejas que los vecinos trasladan a los municipios reflejan una situación que está dejando de ser excepcional, con interrupciones sin previo aviso que también se producen en jornadas sin condiciones meteorológicas adversas y que afectan al día a día de los hogares y de los servicios, además de ocasionar paralizaciones de la actividad, averías y pérdidas económicas en el comercio, en la hostelería y en las empresas.
A la frecuencia de los cortes se suma la falta de un canal de comunicación directa con la compañía que permita conocer sus causas y la duración prevista, por lo que también se reclama información clara sobre las incidencias y las zonas afectadas, así como una comunicación más ágil con los ayuntamientos para poder informar a la población de la previsión de restablecimiento del servicio.
Ante esta situación, la Mancomunidad solicitó una reunión con el responsable de zona y con el delegado institucional de la compañía eléctrica para abordar las actuaciones necesarias, entre ellas una revisión de la red de distribución por parte de UFD que permita identificar el origen de los problemas y concretar las medidas de mantenimiento, reparación o mejora que hace falta acometer en toda la comarca.
Esta iniciativa da continuidad a los numerosos escritos y llamadas realizadas desde los municipios sin que hasta el momento se perciba una mejora efectiva del servicio, por lo que la Mancomunidad exige una respuesta concreta, con medidas y plazos de ejecución, e insiste en que los cortes reiterados no pueden asumirse como algo habitual en un suministro esencial para los vecinos y para la actividad económica del Baixo Miño.

