Movemento Sumar Galicia reclama un nuevo modelo de transporte para Vigo

Movemento Sumar Galicia reclama al Gobierno municipal de Vigo explicaciones públicas y detalladas por la suspensión de la licitación del nuevo contrato de transporte urbano, valorado en cerca de 469 millones de euros, y considera que la situación pone de manifiesto la falta de planificación del Concello sobre uno de los servicios públicos más importantes para la ciudad.

Para Gloria Alonso, candidata de Movemento Sumar Galicia a la Alcaldía de Vigo y secretaria de Organización y Finanzas de la formación, “lo que estamos viendo es por consecuencia de una gestión absolutamente nefasta de un servicio esencial para la ciudad”. Alonso considera especialmente grave que, después de meses de tramitación, el Concello suspenda un contrato de nueve años de duración y casi 469 millones de euros sin ofrecer a la ciudadanía información suficiente sobre lo que está sucediendo.

“No estamos hablando de un contrato menor ni de una cuestión administrativa sin importancia. Estamos hablando del futuro del transporte público de Vigo, de un servicio esencial para millares de viguesas y vigueses y de una decisión que va a condicionar la movilidad de la ciudad durante los próximos nueve años”, señala.

Movemento Sumar Galicia considera insuficiente que el Gobierno municipal se limite a argumentar que la complejidad de las ofertas presentadas obliga a solicitar aclaraciones a las empresas licitadoras. La formación reclama conocer cuáles son esas dificultades, qué consecuencias tienen sobre el procedimiento y cuando prevé el Concello resolver la situación.

La situación es especialmente preocupante, según la formación, porque el nuevo contrato debía estar ya en vigor en el segundo semestre de 2026 y el transporte urbano continúa funcionando mediante una prórroga forzosa que se prolonga durante meses. Para Movemento Sumar Galicia, no se puede normalizar que un servicio público de tal importancia dependa de soluciones provisionales mientras el Gobierno municipal no explica con claridad qué está fallando ni cuál es su hoja de ruta.

Pero la formación considera que el problema va más allá de la propia licitación. “El problema de fondo es que Vigo lleva demasiado tiempo hablando de transporte como un contrato y no como una política de ciudad”, afirma Alonso. En este sentido, reclama aprovechar la situación actual para abrir un debate sobre el modelo de movilidad que Vigo necesita para las próximas décadas.

“No queremos que el debate sobre el transporte público se limite a saber quién gana una licitación o a reaccionar cada vez que el Gobierno municipal toma una decisión. Vigo necesita saber cómo queremos que se muevan las personas dentro de diez o veinte años, cómo vamos a conectar los barrios y las parroquias, cómo vamos a relacionar la ciudad con su área metropolitana y cómo vamos a garantizar que llegar al trabajo, a la escuela o a los servicios públicos no dependa de tener un coche”, explica la candidata.

Movemento Sumar Galicia defiende así un cambio de enfoque en el que el transporte público deje de ser entendido como una cuestión exclusivamente contractual y pase a formar parte de una planificación integral de la ciudad. La formación reclama mejores conexiones entre el centro, los barrios y las parroquias, una mayor integración con la movilidad metropolitana y un sistema capaz de facilitar el acceso a los principales servicios públicos sin obligar a los vecinos a depender del vehículo particular.

“La oposición tiene toda la legitimidad para exigir explicaciones al Gobierno municipal. Nosotros también lo hacemos. Pero no queremos quedar ahí. Vigo necesita propuestas, planificación y una alternativa de futuro. Necesita un Gobierno que sepa qué ciudad quiere construir y qué transporte necesita para hacerlo posible”, afirma Alonso.

Para Movemento Sumar Galicia, la suspensión de la licitación debería servir, por lo tanto, para revisar el modelo y no simplemente para retomar el procedimiento lo antes posible. “Vigo no puede permitirse improvisar durante otros nueve años sobre un servicio que va a movilizar casi 469 millones de euros. Precisamos transparencia ahora y una visión de ciudad para después”, concluye Alonso.