El Bloque Nacionalista Galego presentó desde varios ámbitos más de medio ciento de alegaciones al proyecto de transporte público de la Xunta, que demandan mejoras que van desde la implementación de más líneas, aumento de las frecuencias, ampliación del servicio a zonas de considerable demanda totalmente desatendidas, o refuerzos en fechas de más demanda o en horario de ocio o nocturno hasta recorte del tiempo de desplazamiento al hospital Álvaro Cunqueiro, ampliación y ajuste en las líneas que comunican con la Universidade y el instituto de A Sangriña, mejora en la comunicación entre las parroquias y entre los propios ayuntamientos, así como con la comarca del Val Miñor, con la que comparten más de 30 kilómetros de territorio y una importante interacción social.
Manuel Fernández Cruz, responsable de la formación en el Baixo Miño, lamenta que después de llevar años poniendo de manifiesto las carencias del servicio, después de tener que rescindir el contrato con la empresa concesionaria cuando aún llevaban la mitad del tiempo estipulado y haber recibido innumerables propuestas de mejora desde los propios ayuntamientos, la Xunta de Galicia presente un proyecto tan pobre. “En un tiempo en el que el mundo camina hacia un exponencial aumento de la oferta de un transporte público fluido, ágil, eficiente y moderno, la Xunta de Galicia le hace a nuestra comarca esta pobre propuesta que nos sigue condenando a la incomunicación y el distanciamiento entre nosotros y con el resto del territorio”.
“Como muestra de lo desfasado y lo anacrónico que es el proyecto basta ver que no garantiza ni wifi libre en los autobuses, ni pago con tarjeta bancaria o teléfono o la geolocalización de los autobuses para saber en tiempo real dónde se encuentran y tener una estimación de lo que pueden tardar. Cosas tan básicas como una buena información sobre la oferta de líneas, horarios a la gente usuaria o accesos para diversidad funcional como sillas de ruedas no están garantizadas”, afirma Fernández. También asegura que el BNG seguirá de cerca la evolución del proyecto, pues llevan años comprometidos con la mejora del transporte en la comarca como pilar del desarrollo y bienestar de la población de los ayuntamientos de la comarca.
Casos prácticos:
- Una persona que se traslade desde A Guarda a una consulta al Hospital Álvaro Cunqueiro tardará dos horas y cuarto en ir y otro tanto en volver.
- Una alumna del campus de Vigo que estudie de mañana y finalice a las tres menos cuarto las clases (horario habitual) no podrá coger un autobús de vuelta la casa hasta las 20:45.
- Otra alumna que finalice las clases a las 21:00 (algo habitual) tiene el último autobús a las 20:45

