El BNG de Vigo rechaza los “corrales para perros” de Caballero y pide suspender la licitación en Barreiro

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) rechaza el modelo de los nueve parques caninos del Gobierno de Abel Caballero. El frente nacionalista tachó de “corrales para perros” los espacios anunciados por el alcalde de Vigo y avanza la presentación de un recurso de reposición para solicitar que se desista de la licitación del primero de los proyectos previsto en Barreiro.

El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, mantuvo un encuentro con la plataforma de familias que se oponen al parque canino en la parroquia de Lavadores, con un coste estimado de 169.000 euros, para escuchar sus demandas. “El proyecto que quiere imponer Caballero va a crear un problema donde no lo había”, advirtió, poniendo como ejemplo este espacio donde conviven personas que pasean o corren junto con familias y perros.

Igrexas consideró “obsoleto” el modelo de “micro parques caninos” diseñado por el Gobierno local que “insiste en el mismo error” que ya cometió en 2018 con la decisión de limitar la playa de A Calzoa como único arenal autorizado para el esparcimiento de perros. “Frente a la segregación que defiende el alcalde, el Bloque creemos que se debe apostar por un modelo de convivencia e integrado de zonas verdes”, defendió.

Criticó a ese respecto que el Gobierno municipal “gobierne a golpe de ocurrencia” sin mantener un diálogo real con los vecinos, calificando de “encuesta fake” el proceso de consulta realizado y que se ignoren las peticiones realizadas por las personas afectadas. Censuró también que en el diseño de estos espacios no se haya contado con voces expertas a nivel técnico como especialistas veterinarios y de la etología.

“Estamos a tiempo de evitar que la improvisación y el afán por ofrecer grandes titulares y organizar muchas inauguraciones nos lleve a dilapidar cientos de miles de euros en un modelo equivocado”, afirmó Igrexas.

Estudiar alternativas

Desde el frente nacionalista llamaron a estudiar alternativas como espacios abiertos con perímetros naturales que delimiten los usos sin generar aislamiento ni tensión territorial, la combinación de franjas horarias, junto con itinerarios y señalización pedagógica para mejorar la salud y el bienestar animal con la protección de la biodiversidad.

“De esta manera transformaríamos los parques en entornos amables y sostenibles, basadas en la corresponsabilidad ciudadana, garantizando el disfrute seguro y equilibrado del espacio público para todos los vecinos permitiendo diferentes usos”, afirmó el portavoz municipal del BNG. “La solución para los más de 48.000 perros censados en la ciudad no es expulsarlos ni encerrarlos en parques caninos”, destacó.

El portavoz del Bloque cuestionó el modelo del Gobierno municipal en base a la evidencia científica, que señala los riesgos de los recintos caninos cerrados y de escaso espacio como los proyectados. Así, desde la etología veterinaria alertan de como la alta densidad y la cercanía forzada provoca un efecto conocido como “olla de presión”, que genera estrés y conductas reactivas en los animales.

Señaló también como a nivel urbanístico y ambiental este modelo crea “guetos” en los parques públicos que degradan el propio espacio, reducen la biodiversidad y facilitan la transmisión de parásitos y virus por la hiperconcentración en recintos reducidos.