El Bloque Nacionalista Galego (BNG) reclama medidas del Concello de Vigo y de la Xunta de Galicia para aliviar el impacto económico en las familias viguesas del inicio del curso escolar, que empezó este miércoles, y denuncia el abandono de la educación pública por parte de ambas administraciones.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, alertó de que las familias de las cerca de 35.000 alumnas y alumnos de educación infantil, primaria y secundaria de la ciudad, así como del alumnado de formación profesional y estudios superiores, afrontan una “dura pendiente de septiembre para la economía de los hogares de la mayoría social”.
El BNG señaló la estimación de entre 450 y 500 euros por alumna o alumno el coste estimado de este inicio de curso, una carga que, según Iglesias, se ve agravada por la inflación y por el incremento de los precios que afrontan diariamente las familias.
En este contexto, el frente nacionalista denuncia especialmente la situación de las ayudas municipales de comedor escolar, que continúan sin resolverse para el inicio del curso. “Este curso empieza con las familias de menores recursos en la incertidumbre de si van a disponer o no de la beca municipal de comedor escolar”, señaló Igrexas, que considera que esta situación puede provocar nuevamente que niños que precisan de este servicio esencial no puedan acceder a él por no poder asumir su coste.
El portavoz del BNG reconoce que el Gobierno municipal atendió finalmente la demanda de la formación nacionalista de adelantar el plazo de solicitud de las ayudas, pero critica que no se produjera una agilización equivalente de su resolución. “Una situación que solo obedece a la falta de gestión del Gobierno municipal de Abel Caballero”, afirmó.
Falta de respuesta de la Xunta
Igrexas también dirigió las críticas a la Xunta de Galicia, a la que acusa de “dar la espalda a la realidad social” al no adoptar medidas para reducir el coste que soportan los hogares en este momento del año.
En este sentido, recordó que el PP de Luisa Sánchez rechazó en el último Pleno municipal las propuestas del BNG para instar a la Xunta a restituir la gratuidad universal de los libros de texto, suprimida por los populares desde 2009, e incrementar las cuantías de las ayudas de comedor y material escolar. La formación nacionalista también reclamaba ampliar estas últimas para incluir materiales complementarios demandados por los centros educativos y los necesarios para desarrollar pedagogías activas.
El BNG denuncia igualmente el rechazo a la propuesta de establecer como servicios esenciales el transporte escolar, el comedor, el aula madruga y las actividades extraescolares, con una prestación garantizada en todos los centros públicos mediante un plan gestionado y financiado con recursos públicos. “Una medida que supondría acabar con la competencia desleal, dopada con enormes cantidades de dinero público a las que se añade el cobro de cuotas ilegales, por parte de los centros privado-concertados que tanto promociona y apoya el PP con los recursos de todas y todos”, explicó.
“Frente a la propaganda del Gobierno de Abel Caballero y frente al abandono de la Xunta del PP, desde el BNG lo tenemos muy claro: la educación pública no puede ser un lujo ni un negocio, tiene que ser un derecho garantizado”, afirmó Igrexas.
El portavoz nacionalista reclamó así “políticas públicas valientes y más recursos” y defendió avanzar hacia un modelo de enseñanza pública “cien por cien gratuito, universal y de calidad”.

