El Concello de Baiona ha hecho entrega del Lazo de Honra a Matilde del Pilar Montaña Miranda, conocida por todos como “Tilducha”, concedido por la Comisión de Honores y Distinciones, en un emotivo acto. El lazo de honor es una distinción municipal honorífica que las corporaciones locales otorgan para reconocer públicamente la trayectoria de vecinos destacados por su contribución y dedicación al municipio. Desde el Concello se ha querido rendir homenaje a esta persona por su actividad social a lo largo de los años, pues lleva 33 años enseñando y compartiendo su arte con decenas de personas en la Casa de la Tercera Edad de Baiona.
La jornada estuvo marcada por el reconocimiento al trabajo en la conservación de las labores tradicionales del pueblo a lo largo de todos estos años. El acto contó con la presencia del alcalde de Baiona, Jesús Vázquez Almuiña, y otras autoridades municipales, poniendo en valor el trabajo realizado por esta mujer. A muy temprana edad descubre una de sus mayores pasiones: la calceta. Desde muy joven ha estado unida al mundo de la costura, una actividad que forma parte esencial de su vida y de su identidad.
Nacida en Sabarís el 1 de septiembre de 1933, en el colegio destacó por estar siempre en el cuadro de honor en “Labores”. A los 12 años calcetó su primer vestido, cuando ni siquiera había aún agujas. La lana se la habían regalado los Reyes Magos y su hermano le hizo las agujas afilando las puntas de unos radios de una bicicleta. No se conformó con ser una simple espectadora, sino que decidió formarse profesionalmente. A los 20 años aprendió corte y confección, y aquellas enseñanzas marcaron profundamente su camino y despertaron en ella una vocación que, con el paso del tiempo, se convirtió en su dedicación principal y en el eje de su trayectoria vital y profesional.
El espíritu emprendedor de “Tilducha” cristalizó cuando al finalizar sus estudios montó en A Ramallosa Mimonti, una academia de corte y confección en la que hacía hasta vestidos de novia. A los 21 años se casó con el baionés José Luis Pazo con quien tiene tres hijos (una hija y dos hijos) y cuatro nietos. Su marido y ella llegaron a tener seis tiendas, cinco en Baiona y una en Panxón. Todas se llamaban Telemar menos la Boutique Tilducha, en el paseo de Elduayen, donde se vendía más lo que calcetaba ella misma que lo que le distribuían los comerciales. Llegaron a tener 22 empleados.
El regidor con este acto ha querido reconocer los méritos de Tilducha que a día de hoy sigue impartiendo clases con 92 años y tiene 22 alumnas entre las que se encuentra tanto gente joven como mayor. Durante cuatro horas, tres días a la semana, comparte sus conocimientos con sus aprendices. Durante los meses de verano que cierra el Centro Sociocomunitario, el grupo se traslada a la cafetería Monterrey. También impartió clases en la Casa del Mar de Baiona, en Gondomar, Mougás y Redondela.
Como es bien sabido, “Tilducha” es una mujer que apuesta y mantiene las tradiciones, ya que lleva en torno a 80 años calcetando. Se trata de una persona muy comprometida con su alumnado, y el día que un alumno no puede ir a la clase solo tiene que llamarla al móvil y preguntarle. Ella se acuerda de las labores de todas y por teléfono le explica lo que hay que hacer.
El alcalde de Baiona, Jesús Vázquez Almuiña, señala que “desde el Concello de Baiona consideramos que merecía un reconocimiento, ya que es una mujer pionera que pertenece a una generación que luchó mucho en la vida. Hoy sigue calcetando y compartiendo sus conocimientos, porque en las agujas y en las lanas, encontró su verdadera pasión. Con 92 años, 80 de ellos dándole a las agujas, continúa tejiendo su propia historia y la de Baiona. Su propósito es seguir contribuyendo a la actividad social de la Villa y a la preservación de las tradicionales, manteniendo vivo el patrimonio social, cultural y humano que define a la localidad”.


