Somos Nigrán denuncia que el Concello quiere multar con 7.000 € a un proyecto educativo por ruido

La formación vecinal Somos Nigrán denunció públicamente la actuación del equipo de gobierno municipal en los expedientes sancionadores abiertos contra una iniciativa emprendedora de educación en la naturaleza en el municipio. La formación considera “profundamente injusto y parcial” el criterio del Concello, “que pone en riesgo un servicio esencial para decenas de familias y amenaza con sanciones económicas que suman hasta 7.000 euros”.

Para entender la dimensión del problema, Somos Nigrán detalla los hechos y las graves irregularidades del caso:

Dos jóvenes del municipio constituyeron una cooperativa para ofrecer un proyecto de educación en la naturaleza para niños de corta edad en horario diurno. Se trata de una iniciativa que cubre una necesidad social básica para las familias de Nigrán y de la que dependen directamente 7 familias, generando además hasta 16 empleos a lo largo del año para mujeres jóvenes de la villa. “Emprender hoy en día ya es un camino complejo y lleno de obstáculos económicos y burocráticos. En lugar de proteger a un equipo que crea empleo femenino y soluciona las necesidades de las familias, el Concello se convierte en un muro burocrático que pone en riesgo estos puestos de trabajo”, señalan.

“Tras recibir quejas de unos particulares, el Concello lleva desde el año 2024 iniciando procedimientos por ruidos y prolongando la presión sobre la cooperativa. Para fundamentar el expediente, la administración municipal apoya su postura exclusivamente en informes sonométricos de parte, encargados por los propios denunciantes, haciendo una aplicación muy discutible del artículo 38 de la ordenanza municipal. La ordenanza permite al Concello contratar peritajes externos imparciales cuando carezca de medios, pero no asumir a ojos cerrados un informe de parte de unos particulares. Lo más grave es que el Concello acepta los datos de la acusación mientras ignora la medición sonométrica oficial que la propia cooperativa pagó para demostrar que cumple la normativa, sin que los técnicos municipales se molesten en realizar una medición imparcial de oficio”, denuncian.

Desde Somos Nigrán recuerdan que la actividad y el desarrollo emocional de los menores forman parte del libre ejercicio de sus derechos en el espacio comunitario. “Resulta incoherente que el Concello presuma del reconocimiento de Ciudad Amiga de la Infancia otorgado por UNICEF mientras penaliza y fiscaliza como contaminación acústica las manifestaciones propias del juego y de la convivencia infantil. ¿Se corresponde esta presión sancionadora con el compromiso asumido ante UNICEF?”, señalan.

“Esta estrecha vigilancia sobre la infancia a plena luz del día contrasta radicalmente con la actitud del equipo de gobierno frente a otras actividades. El mismo Concello de Nigrán promueve, financia y autoriza con fondos públicos eventos y fiestas que generan un impacto acústico que supera con creces los parámetros de la propia ordenanza municipal. Para las actividades festivas organizadas o patrocinadas por el Concello no hay controles técnicos ni vigilancia de oficio. El gobierno local tolera el exceso sonoro mientras asfixia con multas desmedidas por ruido de hasta 7.000 euros al emprendimiento social y a la educación en la naturaleza”, denuncian desde Somos Nigrán.

Por todo esto, Somos Nigrán exige que el gobierno local acabe con la presión sancionadora iniciada en 2024 y garantice la continuidad de esta iniciativa, aplique rigor técnico incorporando la medición de la cooperativa y peritajes neutros de oficio, y exija en los eventos municipales los mismos controles de ruido que impone a las iniciativas diurnas.