Denuncian “gallegofobia” por impedir usar el gallego en un establecimiento de Vigo

A Mesa pola Normalización Lingüística se concentró esta mañana en la calle Príncipe de Vigo para denunciar la “grave discriminación por motivos lingüísticos” y la “gallegofobia” sufrida por una ciudadana gallegohablante en el comercio K-Tuin.

La vicepresidenta de A Mesa, Elsa Quintas, advierte que negarse a atender a una persona por hablar en gallego es “una vulneración clara de derechos lingüísticos” y señala que las personas que atienden al público deben ser conocedoras de los derechos lingüísticos de su clientela. “Si la persona que nos atiende en un establecimiento privado es incapaz de comprender el gallego”, recuerda, “debe ofrecer la opción de ser atendida por alguien que lo entienda”.

La vicepresidenta de A Mesa reitera la gravedad de los hechos y los relaciona con la “política de ataque a las lenguas minorizadas”. “Situaciones como esta demuestran lo vulnerables que somos como clientes, como consumidores y como ciudadanos ante este tipo de agresiones”, afirma, porque “si tú no quieres en su tienda personas gallegohablantes estás discriminando por motivos lingüísticos”. “Por ello es necesario que tenga éxito la Iniciativa Legislativa Popular que estamos impulsando desde A Mesa y Queremos Galego para blindar nuestros derechos”, concluye.

La entidad en defensa de la lengua recibió, a través de A Liña do Galego, el testimonio de una agresión lingüística sufrida por una ciudadana a la que le fue negado su derecho a emplear nuestra lengua en un negocio de Vigo y, llegado el momento, la hoja de reclamaciones para reflejar la situación vivida. La persona agredida denuncia “maniobras intimidatorias” para evitar la queja por parte del personal del establecimiento, que según asegura llegó a decirle que “no quieren clientes como yo”.

A Mesa recuerda que cualquier persona que sufra cualquier agravio o discriminación por utilizar o defender la lengua gallega puede dirigirse a A Liña do Galego, un servicio gratuito dirigido a toda la población que tramita quejas hacia las instituciones, empresas, etc., que vulneran los derechos lingüísticos; así como enhorabuena para quien dé pasos hacia la garantía del derecho a vivir en gallego.