La Diputación de Pontevedra impulsa la construcción de un puente internacional entre Monçao y As Neves y capta fondos europeos por valor de cerca de 4 millones para impulsar la cooperación transfronteriza en estos tres años de gobierno de Luis López. “Nos tomamos muy en serio el lema de la institución. Tendemos puentes y nos hemos convertido en un espacio de oportunidades compartidas y en una referencia en cuanto a integración, desarrollo sostenible y construcción de un proyecto común de futuro”, aseguró el presidente provincial.
“El Miño -aseguró el diputado responsable de Cooperación Transfronteriza Roberto Carrero- es un espacio compartido de historia, cultura, economía y generación de oportunidades, y en estos tres años hemos hecho un gran trabajo para el avance de este territorio”. En este campo, Carrero destacó los fondos europeos captados, que están permitiendo impulsar una marca turística compartida y proyectos de cooperación en materia medioambiental, turística y de valorización del patrimonio natural.
Además, a través del área de Cooperación Transfronteriza, tal y como recordó el diputado, se promueven programas e iniciativas para facilitar la movilidad entre las dos riberas del Miño, como el puente entre As Neves y Monçao, que conforman un polo de gran dinamismo económico. “Y lo hacemos siempre contando con los ayuntamientos del Miño y con las cámaras municipales portuguesas, organizando actividades deportivas, culturales y sociales en las que participaron millares de personas de ambos márgenes del río”, subrayó Carrero.
El diputado remarcó que “estamos viviendo un momento excepcional en las relaciones y lazos entre Galicia y Portugal y hemos situado a nuestra provincia como un actor de referencia en la cooperación europea”. En este campo recordó el fortalecimiento de las eurocidades y de las redes de cooperación municipal del Miño; el desarrollo de iniciativas compartidas para reforzar la identidad común gallego-portuguesa; o las subvenciones destinadas por valor de 340.000 euros la diferentes entidades para impulsar las embarcaciones tradicionales, el patrimonio cultural material e inmaterial, actividades musicales, pruebas deportivas transfronterizas o, entre otras muchas, actividades de animación en las calles de los ayuntamientos situados a las orillas del Miño.

