El pasado jueves, festividad de la Virgen del Carmen, patrona de las gentes del mar, el Concello de Baiona hizo entrega de la Medalla de Oro de la Real Villa, su máxima distinción. El reconocimiento recayó en la centenaria Cofradía de Pescadores “La Anunciada”, parte esencial de la historia de Baiona y símbolo de una tradición marinera que ha marcado el carácter de generaciones. Su labor ha sido fundamental para la economía local, la defensa de los recursos marinos y la dignidad de quienes viven del mar.
La medalla fue recogida por el Patrón Mayor, Roberto Cabral “Layo”, acompañado por su equipo, trabajadores de la entidad, el ex Patrón Mayor Fernando Leyenda y marineros de la villa. El acto contó con la presencia del alcalde, la corporación municipal y la presidenta de Portos de Galicia. Con este homenaje, el Concello reconoce el legado de quienes han hecho del mar la esencia de Baiona.
Durante la primera mitad del siglo XX surgieron en Baiona diversas entidades de carácter benéfico y social destinadas a apoyar a las clases más desfavorecidas, especialmente al colectivo del mar. Entre ellas destacó la Sociedad de Marineros “La Anunciada”, fundada en 1908, integrada por marineros y pescadores de la villa. Desde sus inicios desarrolló una destacada labor asistencial, creando un montepío para socorrer a los socios enfermos, ancianos o incapacitados, así como a sus familias.
En 1921 se constituyó el Pósito de Pescadores, impulsado por las autoridades marítimas y locales, con el objetivo de mejorar las condiciones de vida del sector mediante seguros, asistencia sanitaria y ayudas por enfermedad o accidente. Estas iniciativas, reforzadas durante la dictadura de Primo de Rivera con organismos como el Patronato de la Vejez del Marinero, fueron fundamentales para garantizar la protección social en una villa profundamente dependiente de la pesca, especialmente de la sardina.
La historia de La Anunciada está también ligada al esplendor de la flota baionesa, que alcanzó su máximo desarrollo con la incorporación de embarcaciones a vapor, permitiendo campañas pesqueras de gran relevancia. Actividades como la captura de la sardina, castañeta o bonito sustentaron durante décadas la economía de numerosas familias de la villa y de la comarca del Val Miñor. Destacadas sagas marineras -como los Escudos, Rapaciño, Caringas, Almuiña, Canero, Florente, Nartallo, Maciel o Vázquez-Lojo-, contribuyeron a situar el nombre de Baiona entre los más respetados del sector.
Dicho esplendor fue relevante para que se instalara en la Villa la industria conservera, con dos factorías, así como la implantación de bateas del mejillón, dando trabajo a una gran cantidad de mujeres de la Villa y alrededores.
Junto a la gran flota, pervivieron también las pequeñas embarcaciones que, mediante el esfuerzo y el trabajo artesanal, continuaron empleando artes tradicionales como el racú, la rapeta, palangre, artes de enmalle, nasa de la langosta o la heroica recolección del percebe, muy arraigada en la parroquia de Baredo, manteniendo viva la esencia de la pesca tradicional.
Ya en el último cuarto del siglo XX, la entidad afrontó un proceso de modernización, incorporando nuevos buques y abriendo su actividad a caladeros internacionales, con especies como la merluza, el mero o el pez espada. Sin embargo, la Cofradía supo preservar las artes tradicionales, que siguen siendo hoy una de sus principales señas de identidad.
En la actualidad, la flota baionesa desarrolla su actividad en diversas modalidades, como el enmalle, el palangre, las nasas, el marisqueo a pie y a flote, así como la recolección submarina de especies como la navaja o el erizo, destacando especialmente en la extracción del percebe, siendo puerto de referencia de las Rías Baixas.
La Cofradía mantiene una estrecha vinculación con las tradiciones religiosas y culturales de la villa, teniendo como patrona a la Virgen de la Anunciada. Asimismo, celebra con especial solemnidad el día 16 de julio, festividad de la Virgen del Carmen, patrona de las gentes del mar, con una emotiva misa de campaña, el homenaje a las personas de mayor edad del colectivo, la tradicional danza de las espadas y la procesión marítima con ofrenda a los fallecidos.
En el ámbito estructural y organizativo, la entidad dio un paso decisivo en 1999 con la reforma del nuevo muelle por parte de la Xunta de Galicia, mejorando los servicios y las condiciones sanitarias. Desde 2023, las instalaciones integran todos los servicios, incluido el equipo administrativo, reforzando la eficiencia y la atención a los socios. Iniciativas como la venta directa al público contribuyeron a fortalecer el valor de las capturas, mientras que proyectos orientados al ahorro energético marcan el compromiso con la sostenibilidad.
En la actualidad, la Cofradía presenta una estructura sólida, articulada alrededor de la Junta General como máximo órgano representativo, de la que emana el cabildo o equipo de gobierno, junto con sus representantes sectoriales y un equipo técnico calificado.
Tras más de un siglo de trayectoria, la Cofradía de Pescadores “La Anunciada” continúa siendo un pilar fundamental de la economía local, un símbolo de la identidad marinera de Baiona y un ejemplo de compromiso con el desarrollo social, la defensa de los recursos marinos y la dignidad de las gentes del mar.
Desde el año 2023, la entidad está presidida por Roberto Cabral Barra, conocido como “Layo”, bajo cuya dirección continúa avanzando hacia el futuro con responsabilidad, tradición y vocación de servicio.
Por todo lo expuesto, el Concello de Baiona reconoce públicamente la centenaria labor histórica y presente de la Cofradía de Pescadores “La Anunciada”, destacando su papel esencial en la construcción de la comunidad y en el mantenimiento de los valores que definen la identidad colectiva del municipio.




