El BNG reclama multiplicar por diez la inversión en el Consorcio del Casco Vello y reorientarlo hacia el alquiler social

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo reclamó una revisión “profunda y ambiciosa” del Plan de Acción 2026-2029 del Consorcio del Casco Vello, con el objetivo de reforzar su papel como instrumento público para garantizar el acceso a la vivienda y combatir los efectos de la gentrificación en el casco histórico de Vigo.

El portavoz municipal del BNG de Vigo, Xabier P. Igrexas, advirtió de que la ciudad “no puede seguir tolerando la parálisis ni la inacción frente a la mayor crisis habitacional que sufre”, recordando que existen más de 10.000 familias inscritas como demandantes de vivienda protegida. En ese contexto, alertó del impacto que la proliferación de los pisos turísticos está teniendo sobre el Casco Vello, “expulsando vecinos e impidiendo la llegada de nuevos en favor de la especulación”.

Movilizar 70 millones de euros

El frente nacionalista considera que el actual Plan de Acción del Consorcio resulta claramente insuficiente para responder a los desafíos habitacionales de la ciudad y demanda un aumento sustancial en la inversión pública.

Con ese objetivo, propone multiplicar por diez el presupuesto previsto para el período 2026-2029, pasando de los 7,1 millones de euros actualmente aprobados a una inversión conjunta de, como mínimo, 70 millones. Para hacerlo posible, el BNG insta tanto a la Xunta de Galicia como al Concello de Vigo, administraciones que integran el Consorcio, a incrementar sus aportaciones económicas.

“No nos valen los parches ni las políticas de escaparate. El Consorcio necesita un nuevo rumbo y muchos más recursos para responder a la emergencia habitacional que vive Vigo”, defendió Iglesias.

Priorizar el alquiler

Junto al incremento de la financiación, el BNG reclama una reorientación de las actuaciones del Consorcio del Casco Vello para que deje de centrar su actividad “casi en exclusiva en la compraventa” de inmuebles y pase a impulsar políticas públicas de alquiler social y accesible.

Según explicó Igrexas, el actual modelo “está agotado y no responde a las necesidades de las mayorías sociales”, por lo que el Consorcio debe convertirse “en un verdadero motor público que facilite alternativas reales de acceso a la vivienda”. “Frente al avance depredador de los pisos turísticos necesitamos vivienda para las chicas y chicos, para las familias trabajadoras y para garantizar que el Casco Vello continúe siendo un barrio vivo”, afirmó.

El portavoz municipal nacionalista concluyó reclamando una mayor cooperación entre Xunta y Concello para afrontar la crisis habitacional. “Vigo precisa una política de vivienda decidida, justa y transformadora, que garantice el primer derecho de la ciudadanía: el de poder habitar su propia ciudad”, remató.