Manifesto Miñor denuncia “graves anomalías” en un proceso selectivo del Concello de Gondomar

Manifesto Miñor denuncia la extrema gravedad de lo que está sucediendo en el proceso selectivo de una Bolsa de Auxiliares Administrativos (funcionarios interinos), motivo por el cual vienen de solicitar la anulación de todo el proceso. Según Antonio Araújo, entre otras anomalías hay algunas especialmente graves:

1ª.- El anonimato en los exámenes escritos (especialmente en la fase de corrección) está diseñado para garantizar los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad, así como la imparcialidad del tribunal (evitando favoritismos y perjuicios). En este caso no se garantizó el anonimato de los opositores ya que los mismos tuvieron que poner en el examen tipo test su nombre, apellidos y DNI. Se entiende, por tanto, que se puso en riesgo el artículo 23.2 de la Constitución Española (acceso en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos) y el artículo 103.1 (objetividad de la Administración). El Tribunal Supremo determinó en numerosas sentencias que el quebrantamiento del anonimato, cuando esté bien exigido en las bases de la convocatoria, no es un simple defecto formal, sino una garantía esencial para que la valoración del tribunal sea objetiva. Tenía que haberse ocultado la identidad de los opositores mediante sistemas de plicas (el opositor llena sus datos en una tarjeta que se introduce en un sobre cerrado y pegado, este sobre se grapa al examen y solo se abre tras publicar las notas) o códigos de barras (las hojas llevan etiquetas autoadhesivas codificadas que desvinculan el nombre del examen hasta el volcado final de datos) para que los miembros del tribunal calificador pudieran calificar a ciegas y sin influencias externas.

2ª.- La participación activa en la elaboración y diseño del proceso de una opositora, actualmente contratada temporalmente como técnica de personal, en la elaboración de las bases del procedimiento selectivo, realización del informe de las mismas y tramitación de todo el expediente administrativo del proceso selectivo (lista provisional y definitiva de aspirantes admitidos y excluidos tras la comprobación y análisis de las solicitudes presentadas por los aspirantes…) lo que implica la nulidad radical del proceso.

3ª.- En la composición del tribunal figura personal laboral cuando la ley y la jurisprudencia indican que para la selección de personal funcionario solo pueden formar parte de los mismos personal funcionario.

Unos hechos que para Manifesto Miñor suponen una infracción gravísima que vicia todo el proceso selectivo “y que puede desencadenar en una serie de consecuencias jurídicas que veremos como acaban”. De entrada, Manifesto Miñor viene de solicitar la anulación de todo el proceso en pro de la transparencia y de la igualdad de oportunidades para todos los opositores.

“La pretensión de Paco Ferreira de amordazar a los disidentes es algo que viene de lejos, igual que hacer del Concello su ‘cortijo’ particular… Tiempos restringidos en los plenos, negación de locales públicos para actos, atrancos a la hora de dar la documentación que solicitamos los grupos municipales, plenos ordinarios sin convocar y sin dar explicaciones o, simplemente amedrentar a los vecinos que critican su gestión. Pues bien, ahora el nerviosismo que demuestra su incapacidad para el diálogo y los consensos giró hacia los trabajadores y los funcionarios del Concello, los cuales no pueden desempeñar su trabajo con independencia y honestidad sin someterse a los dictados del Sr. Ferreira. El funcionamiento del Concello está afectado por todas estas situaciones que obviamente repercute en los vecinos que ven sin remedio como se le alargan las esperas por sus trámites, etc.”, concluye Araújo.