La Agrupación Vecinal Somos Nigrán acusa al gobierno local de perpetrar un “atropello sin precedentes” tras consumar el pasado miércoles la aprobación provisional del PXOM. La organización denuncia que el alcalde se negó en redondo a dejar el documento sobre la mesa “para esconder las numerosas zonas oscuras y arbitrariedades que contiene el plan”. Según advierte la agrupación, estas maniobras parecen diseñadas como trajes a medida para intereses particulares que “poco a poco irán saliendo a la luz”. Para Somos Nigrán, el ejecutivo actuó de mala fe al sacar adelante de espaldas al pueblo un documento que los informes técnicos internos advierten que está herido de muerte y que aboca al municipio al colapso económico y a la parálisis.
Desde Somos Nigrán califican de “escándalo monumental” que el plan se sustente sobre una contabilidad ficticia que dibuja un escenario financiero irreal para camuflar sus graves defectos. La agrupación advierte que el documento es un castillo de cartas que pone en riesgo las arcas públicas con una carga de expropiaciones de más de 6 millones de euros de las que ni siquiera se calcularon los costes de personal para tramitarlas.
Además, acusan al gobierno de hipotecar el suelo municipal para pagar únicamente viales asfálticos en lugar de destinarlo a vivienda social o inversiones urgentes para los vecinos.
A nivel legal, la organización alerta de que el plan se aprobó en una peligrosa “ruleta rusa jurídica”, al carecer del visto bueno definitivo de Patrimonio Cultural tras las últimas modificaciones, “una chapuza que ya provocó que el Tribunal Supremo anulara planes enteros en Galicia”. Asimismo, tachan de nefasta la gestión de la movilidad: “aunque la eliminación de viales agresivos con el territorio era obligatoria para proteger las casas de los vecinos, la total incapacidad del gobierno y el equipo redactor para diseñar alternativas viables provocó severas restricciones de tráfico ligadas a las carreteras autonómicas PO-325 y PO-552”. Esta falta de planificación creará un “tapón” legal que congelará la concesión de nuevas licencias de edificación y proyectos, “condenando al municipio a la parálisis y a denuncias millonarias”.
Finalmente, la organización lamenta que el alcalde prefiera esconderse en los despachos omitiendo el obligado trámite de audiencia pública con unos vecinos a los que se le cambió el diseño del municipio sin consultarle nada. Desde Somos Nigrán advierten que la aprobación del miércoles obliga a mantener una postura de total vigilancia, por lo que seguirán al lado de las personas afectadas denunciando cada defecto y exigiendo responsabilidades políticas ante un plan “marcado por la opacidad que amenaza con arruinar el porvenir de Nigrán para las próximas décadas”.

