Baiona entrega el Lazo de Honra a “Sita”, presidenta de la Santa Casa de Paz y Misericordia

El Concello de Baiona entregó este sábado el Lazo de Honor a Mari Luz Iglesias “Sita”, concedido por la Comisión de Honores y Distinciones, en un emotivo acto. Desde el Concello se ha querido rendir homenaje a esta persona presidenta de la Hermandad de la Santa Casa de Paz y Misericordia.

La Santa Casa de Paz y Misericordia se fundó en 1574, siendo la más antigua de Galicia. Los motivos de su fundación atienden a la obra social para proteger a los más desfavorecidos: guerras, epidemia de peste negra… En 1993 fue declarada por la Xunta de Galicia de “Interés Histórico Artístico”.

La jornada estuvo marcada por el reconocimiento al trabajo en la conservación del patrimonio cultural del pueblo a lo largo de todos estos años de Sita.

El acto contó con la presencia del alcalde de Baiona y otras autoridades municipales, poniendo en valor el trabajo realizado por esta mujer que ha permitido posicionar la Semana Santa de Baiona entre los actos destacados de la provincia y que ha promovido la Hermandad de la Santa Casa de Paz y Misericordia. La entrega del distintivo simboliza el resultado de años de dedicación.

El regidor con este acto ha querido reconocer los méritos de Sita, que han llevado la tradición a la máxima categoría y con ello a Baiona. El alcalde le hizo entrega del distintivo y comenzó su intervención destacando que “es una de las personas que con su pasión, devoción y fervor ha ayudado a conservar nuestras costumbres, tradiciones y cultura, de forma altruista y desinteresada”.

El mandatario en su discurso destacó también que “este reconocimiento refleja el compromiso de Sita a lo largo de todo este tiempo con la Semana Santa, la Hermandad de la Santa Casa de Paz y Misericordia y con Baiona. Mari Luz Iglesias ha sido una pionera en la organización de los actos religiosos y en la consolidación de pasos que con el tiempo ha conseguido consolidarse como un atractivo de la Semana Santa de Baiona”.

Bajo su gestión también se ha recuperado la festividad de Santa Isabel, patrona de la Hermandad, celebración que tiene lugar precisamente hoy, 4 de julio.

El regidor señala que “desde el Concello de Baiona consideramos a la Santa Casa una parte muy importante de nuestro patrimonio cultural y religioso, responsable de la organización de los actos centrales de la Semana Santa baionesa, entre los que destaca la Procesión de los Pasos. Algo que sin el incansable trabajo de Sita y su Cabildo que hay detrás no sería posible”.

Pero la vinculación con Baiona de Mari Luz Iglesias va mucho más allá. Son muchas las razones que la comisión municipal ha encontrado para otorgarle esta distinción, que se resumen en una vida preocupada por el bien de su pueblo. A lo largo de su vida siempre se ha implicado en una gran cantidad de iniciativas de la villa de carácter cultural, religioso o benéfico. Su labor en la Hermandad de la Santa Casa de Paz y Misericordia, una de las instituciones populares más antiguas de Galicia, merece el agradecimiento ciudadano. Ha invertido muchas horas en transformar y actualizar la imagen de la Hermandad adaptándola a los nuevos tiempos y dándole un cariz integrador. Como presidenta de la entidad, ha impulsado la puesta en valor de la Capilla de la Misericordia, ha promovido estudios sobre la Hermandad más antigua de Galicia y se ha preocupado por la recuperación y puesta en valor de sus imágenes, así como de los pasos y la Semana Santa de Baiona.

En su intervención, Sita agradeció a la Corporación y su alcalde “por haber pensado en mi y por haber tenido este bonito detalle. La verdad es que recibo esta medalla con mucha emoción y con un enorme agradecimiento”. También quiso destacar que “esta medalla no es solo mía, sino de todas las personas que han formado parte de la Hermandad a lo largo de los años. A quienes estuvieron antes que nosotros y dedicaron su tiempo de forma desinteresada, ayudando a que esta Hermandad llegara hasta donde está hoy. Y, por supuesto, del actual Cabildo, gracias por su trabajo, su apoyo y todos los momentos compartidos. Ha sido un orgullo caminar a vuestro lado y formar parte de este equipo”.

Finalmente, agradeció especialmente a su marido y sus hijos, “porque siempre han estado a mi lado, apoyándome y comprendiendo el tiempo que he dedicado a la Hermandad. Yo solo he intentado aportar mi granito de arena y hacer las cosas lo mejor que he sabido. Me llevo este recuerdo con mucha ilusión y lo guardaré siempre en mi corazón”.