El BNG alerta del “recorte clandestino” del mínimo de bomberos por jornada en Vigo

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) alerta de que el Gobierno de Abel Caballero viene de recortar con una “instrucción clandestina” el mínimo de bomberos por jornada en Vigo. El frente nacionalista denuncia una reducción del 37% de la cobertura ordinaria desde el año 2004, pasando de 24 efectivos a 15, que a juicio del Bloque y del personal “compromete la seguridad” de los bomberos y de la ciudadanía viguesa.

Así lo advirtió este jueves el portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, después de mantener una reunión con representantes sindicales de la CIG y de la CUT, en la que criticaron que esta decisión se tomara sin negociación colectiva con el propio personal. “Exigimos la rectificación inmediata de esta política temeraria, que insiste en mantener en una insuficiencia estructural un servicio esencial, porque Vigo sin bomberos no es segura”, defendió.

Igrexas desveló que esta decisión fue tomada con una “instrucción clandestina”, firmada por el subjefe de bomberos y por el jefe de Seguridad, pero que no cuenta con la firma de la concejala-delegada, Patricia Rodríguez Calviño, ni fue sometida a acuerdo en la Junta de Gobierno Local ni con el resto de grupos de la Corporación municipal.

El número mínimo de efectivos pasa, según la instrucción, a ser de 15 efectivos en las jornadas ordinarias y de 12 en las coberturas de contingencia. El portavoz municipal del Bloque subrayó que el propio jefe del servicio, en un informe del año 2024, fijaba el mínimo operativo en 20 bomberos, y entre 22 y 23 el número óptimo para atender el servicio. Y supone un nuevo recorte que se suma a los registrados en las últimas dos décadas, que pasó de 24 efectivos en el 2004 a ser 20 en el acuerdo firmado en el año 2010.

“Esta decisión injustificable instala el servicio en la precariedad permanente”, reprochó Igrexas, quien alertó de que esta reducción va a afectar a la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia y, por tanto, “comprometer la seguridad de los bomberos y de la propia ciudadanía viguesa.

Insuficiencia estructural en el servicio de bomberos

Para el portavoz municipal del BNG esta decisión solo busca evitar que uno de los dos parques de bomberos de la ciudad esté cerrado, como se viene repitiendo durante los últimos años, al fijar una cobertura de un personal telefonista y de un bombero. Y se añade, recordó, a los incumplimientos en las medidas de prevención de riesgos laborales que fueron objeto de sentencias judiciales contra el Concello.

Igrexas afirmó que este recorte evidencia también el “fracaso” del llamado programa de refuerzos, medida aprobada por el Gobierno local ante la falta de efectivos, ya que no impidió que, durante el mes de junio de este año, la mitad de las jornadas el servicio contara con menos de los 15 efectivos que ahora se establecen como mínimo. “Papel mojado”, valoró el portavoz nacionalista.

Desde el Bloque lamentaron en ese sentido que el Gobierno de Caballero continúe sin corregir la “insuficiencia estructural” en el servicio. De las 162 plazas de bomberos, hoy solo están garantizadas 89, lo que deja el 45% de las plazas sin cubrir.

Críticas sindicales

Por otra parte, el delegado de la sección sindical de la CIG en el servicio, Manuel Lopes, advirtió de que esta instrucción busca “gestionar la precariedad crónica” en los bomberos que vienen padeciendo desde hace muchos años. “No se debe a circunstancias excepcionales”, aclaró. Lopes calificó de “cóctel molotov” la situación actual en el servicio, por derivar la responsabilidad en los propios bomberos cuando no se están cumpliendo los protocolos para garantizar el número necesario de efectivos. “Estamos hablando de vidas humanas, con una decisión que puede tener consecuencias graves”, alertó, asegurando que el Gobierno municipal “está jugando con temeridad con la seguridad de la ciudadanía”.

En la misma línea, el representante de la sección sindical de la CUT, Denís Guerra, tachó de “especialmente crítica” la situación actual de los bomberos por la “irresponsabilidad” del Gobierno local al dejar con un “mínimo histórico de efectivos y dotaciones incompletas” que, incidió, ponen en “grave riesgo” al propio personal y a todas las viguesas y vigueses.