Tui reivindica el municipalismo y urge a superar la confrontación en la Ofrenda del Antiguo Reino de Galicia

Las siete capitales del antiguo Reino de Galicia se volvieron a reunir ayer en la Catedral de Lugo en la tradición institucional más antigua que se mantiene viva en Galicia, la Ofrenda al Santísimo Sacramento. El alcalde de Tui, Enrique Cabaleiro, fue el encargado de presentar la ofrenda en nombre de las siete ciudades, en un acto que tal y como señaló en su intervención A Coruña, Betanzos, Mondoñedo, Santiago de Compostela, Ourense, Lugo y Tui, “mantienen, con orgullo, esta tradición que liga la identidad de Galicia, sus instituciones más perdurables, con la fuerza de los ayuntamientos aquí representados”. Añadió el regidor tudense que la misma “es símbolo de la identidad propia y de la condición colectiva de nuestro país”. Recordó la declaración como Bien de Interés Cultural, en la categoría de patrimonio inmaterial, de este acto que posee un alto valor simbólico tanto por su valor patrimonial como por “destacar el valor del municipalismo, el papel de los ayuntamientos, en la conformación colectiva de Galicia, en la defensa de sus intereses, mediante la Xunta de Reino de Galicia, de la que la actual institución autonómica es fecunda heredera”. Y reivindicó en nombre de los 315 municipios gallegos “nuestro protagonismo en la construcción de la personalidad de Galicia; protagonismo, pasado, pero sin duda que también presente, en la creación de una tierra más próspera, acogedora e igualitaria”.

Una jornada que Enrique Cabaleiro conectó con la celebración del octavo centenario de la consagración de la Catedral de Tui afirmando que “esta catedral es el icono de nuestra ciudad” añadiendo que “logra vincular a cada vecino con ese templo alzado en la cumbre de la colina tudense expresando una comunión, tantas veces silenciosa, entre todos los tudenses que se encuentran en ella y en ella encuentran la expresión de su identidad colectiva”.

En su intervención aludió a los tiempos inciertos que nos toca vivir y las preocupaciones actuales: la violencia y las guerras, la conculcación de los principios de la legalidad internacional, y los nuevos tipos de pobreza, que decía “surgen de la precariedad laboral, de los bajos salarios, de la practica imposibilidad del acceso a la vivienda que lleva a una exclusión residencial para tantos, de la difícil conciliación entre la vida familiar y laboral, de la dificultad para la emancipación de nuestra juventud, de la necesidad de emigrar para encontrar empleos de calidad, de la discriminación por cualquier motivo o condición, de la soledad no deseada de tantos de nuestros mayores, de tantos niños y mujeres que sufren violencia o maltrato…”.

En su intervención Enrique Cabaleiro afirmó que “urge superar la confrontación permanente, el diálogo de sordos, cualquier tipo de crispación… pues a pesar de la desinformación que padecemos hay muchos más valores que compartimos y que nos unen como sociedad y que posibilitan el acuerdo, el entendimiento… como testimoniamos hoy los siete ayuntamientos representados en esa Ofrenda. Nos urgen ejemplaridad de conductas, ideas de cohesión social, para que la política, en su más amplio sentido de todo lo que alcanza a la vida colectiva, sea una herramienta efectiva para articular un futuro mejor y solidario para todos”.

La respuesta a la ofrenda y la homilía fue realizada por Monseñor Antonio Valín Valdés, obispo de Tui-Vigo.

Hasta Lugo se desplazaron concejales y concejalas tudenses, junto a numerosos vecinos de Tui y también la Asociación del Traje Tradicional de Tui.