Tomiño se convierte en el gran punto de las autoridades gallegas y portuguesas del río Miño para hablar de desafíos comunes que no entienden de fronteras. El Concello acogió la XLVI Reunión de la Comisión Permanente Internacional del Río Miño (CPIRM), un encuentro de trabajo que reunió a autoridades y representantes institucionales de España y Portugal vinculados a la gestión del tramo internacional del río.
La sesión, que estuvo copresidida por el Comandante Naval del Miño, Víctor García Pozuelo, y el Teniente Capitán del Puerto de Caminha, Fernando José Pereira Vieira, con la alcaldesa de Tomillo Sandra González como anfitriona y con la participación del Subdelegado del Gobierno en Galicia, Abel Losada, contó con la participación de los embajadores que presiden las Comisiones Internacionales de Límites (CIL) y autoridades de organismos como el Servicio Provincial de Costas de Pontevedra o la Subdirección de Pesca y Mercados de Pesca de la Xunta de Galicia, del Ministerio de Pesca y de alcaldes y alcaldesas de los municipios ribereños del Trecho Internacional del Río Miño, entre otros.
La Comisión evaluó el balance de la campaña 2025-2026 y debatió diferentes medidas relacionadas con los períodos hábiles, cuotas, vedas, artes autorizadas y condiciones de actividad, en un foro en el que la cooperación institucional resulta fundamental para garantizar una gestión responsable y sostenible de un espacio natural compartido.
Durante la reunión se abordaron también cuestiones clave para el presente y el futuro del río Miño, entre ellas la aplicación de los acuerdos y reglamentos vigentes en el Tramo Internacional del Río Miño, la situación de los recursos pesqueros, la conservación de los hábitats naturales, la coordinación de las labores de control y vigilancia y el análisis de las propuestas elevadas por las comisiones mixtas de pesca y caza para la temporada 2026-2027.
La CPIRM abrió también un espacio de diálogo técnico para abordar problemáticas críticas en el entorno fluvial para identificar vías de resolución conjuntas y coordinar futuras actuaciones alrededor de la contaminación de las aguas, la planificación y la ejecución de los dragados en el cauce y el impacto ambiental provocado por las variaciones de caudal debido a los vertidos de la presa de A Frieira.
En este sentido, en el encuentro la alcaldesa de Tomiño reclamó “que entre la Xunta y el Gobierno del Estado, que tienen competencias compartidas en el río, se pongan manos a la obra y coordinen con las administraciones portuguesas para una gobernanza conjunta del Miño, ya que no debería ser que el lado gallego y luso tengan normativas diferentes. Por la complejidad burocrática y administrativa, debería haber un plan integral del río Miño que permita gestionar cuestiones como la contaminación, las invasoras o la arena de una manera común”.
Una doble forma de actuación en las dos orillas del Miño que también se da en el caso de las carpas, una especie invasora que está ahogando a las especies del Miño y para la que la regidora reclama un plan integral y conjunto de control. Sandra González agradeció además a los Comandantes del Miño el trabajo de servicio público que hacen para mantener esa unidad y coordinación en el río.
La Comisión Permanente Internacional del Río Miño es un órgano dependiente de la Comisión Internacional de Límites entre España y Portugal y tiene entre sus funciones el análisis y aprobación de las medidas que regulan la actividad pesquera y cinegética, así como la conservación de los ecosistemas y la protección ambiental en el tramo internacional del río.
La celebración de esta reunión en Tomiño refuerza el papel estratégico del municipio dentro de la raia miñota y su estrecha vinculación con un río que constituye uno de los grandes patrimonios naturales, ambientales y económicos de la Eurorregión Galicia-Norte de Portugal.

