El metal pontevedrés rechaza en la calle el convenio pactado por CCOO, UGT y la patronal

El metal de la provincia de Pontevedra mostró hoy en la calle su rechazo al convenio colectivo pactado por CCOO, UGT y la patronal, en una jornada en la que la huelga convocada por la CIG está teniendo un importante incidente en el sector y en la que varios millares de personas trabajadoras se movilizaron en Vigo.

La jornada de lucha acordada ayer en asamblea por el personal del sector como respuesta al preacuerdo firmado el pasado viernes está registrando un amplio seguimiento a pesar de los intentos de boicot por parte de las centrales estatales y de determinados medios de comunicación. La indignación de las personas trabajadoras se dejó notar ya desde primeras horas de la mañana al inicio de los piquetes informativos, que al igual que en las huelgas anteriores visitaron las principales empresas y polígonos industriales de la provincia.

También durante la manifestación celebrada en Vigo a partir de las 10:00 horas desde la zona de los astilleros, en la Avenida de Beiramar, hasta la delegación de la Xunta, al grito de “UGT y Comisiones se vendieron a los patrones”, “Convenio digno para el metal” y “La lucha es el único camino”. Precisamente en esta última idea incidieron especialmente los responsables sindicales al final de la marcha. “Esto no finaliza aquí aunque vayan a firmar el convenio; vamos a visitar cada centro de trabajo para ir preparando la próxima batalla, para pelear por mejoras laborales concretas, sobre todo para las personas trabajadoras que se encuentran en peores condiciones. Es necesario seguir luchando para garantizar la subrogación, limitar la subcontratación y regular las ETT, para reclamar los pluses y para poder jubilarnos antes”.

Tal y como recordaron los responsables de la CIG-Industria al final de la marcha, el principal objetivo de esta jornada de lucha es mostrar su repulsa al convenio “a la baja” firmado por CCOO y UGT “a pesar de que había fuerza para conseguir mucho más”. Al tiempo que advirtieron de que el acuerdo tiene “letra pequeña” que va a impedir que algunas de las cuestiones que recoge se puedan aplicar, como la subrogación; además, contempla mejoras “bien escasas”, como la jornada continua para evitar el estrés térmico solo durante un mes.

Por otra parte, en el actual contexto de incertidumbre económica y alza inflacionista firmar un convenio a cuatro años y con la revisión salarial topada es una “hipoteca” para el sector y no garantiza la capacidad adquisitiva, “por lo que nosotros demandábamos un convenio a dos o a tres años como mucho y sin topes en la actualización de sueldos”.

Según sostienen desde la central sindical, la firma del preacuerdo ya le está pasando “factura” a los sindicatos estatales. “Algunos comités de empresa ya están contactando con nosotros para pasarse a la CIG ante esta nueva traición al sector de CCOO y UGT”. Hasta el punto de que los responsables sindicales auguran que estas dos centrales van a acabar por perder buena parte de su representación en el metal. “La CIG es cada vez más fuerte; ahora tenemos el 60% de la representación en el sector en el conjunto de la provincia, pero el 40% en la mesa de negociación del convenio; es fundamental que incrementemos nuestra fuerza en la mesa para que CCOO y UGT no tengan capacidad de tumbar en la mesa lo que las personas trabajadoras del sector reclaman en la calle”.

Finalmente, pusieron en valor el “ejercicio de dignidad” que hizo hoy el personal del sector y llamaron a continuar exigiendo “en el día a día de las empresas” mejoras laborales hasta lograr la dignificación de las condiciones de trabajo. “A partir de mañana podréis regresar a vuestros puestos con la cabeza bien alta, mientras que otros tendrán que dar explicaciones por su manera cobarde de actuar con un acuerdo totalmente insuficiente pactado por la puerta de atrás”, finalizaron dirigiéndose a todas las personas presentes.