El Desafío Rías Baixas NB21 se presenta en sociedad como una regata llena de paisaje y aventura

El Desafío Rías Baixas NB21 se ha presentado en sociedad, siendo el Salón Principal del Real Club Náutico de Portosín su marco oficial, un evento velístico de Alto Nivel, apadrinado por la Real Federación Gallega de Vela, bajo la organización del náutico del Son y el Liceo Marítimo de Bouzas.

El presidente del Real de Portosín, José Codesido, actuó de anfitrión de esta puesta de gala, con las intervenciones del presidente boucense, Miguel Pereira; la del máximo regidor de la vela en Galicia, Manuel Villaverde; la del Comodoro del Club, Miguel Reboreda; y la del concelleiro de deportes, Carlos Lorenzo; siendo testigos el Técnico Municipal de Deportes, Luís Otero; la directiva de Portosín, Ana Martínez; y el director de regatas y responsable de la escuela de vela, Sergio del Río.

“Para el Real Club Náutico de Portosín es un orgullo presentar hoy, junto al Liceo Marítimo de Bouzas, el nacimiento del Desafío Rías Baixas NB21”, decía en el inicio de su intervención Codesido. “No es solo una nueva regata, es recuperar un espíritu. Muchos de nosotros hemos aprendido que la verdadera navegación comienza cuando desaparece la costa cómoda y aparece el respeto al mar”, detallaba el presidente del Real de Portosín. “Yo he sentido eso navegando en solitario, a vela, pasando los bajos de Corrubedo con Nordeste. En esos momentos uno deja de sentirse simplemente patrón de un barco y se siente marino de verdad. Ahí no hay artificios, solo viento, mar, decisión y humildad. Por eso esta regata tiene algo especial”, terminaba diciendo el directivo portosinense.

Por su parte Pereira manifestaba que “para nosotros las tripulaciones reducidas en los barcos es la esencia. El club siempre ha organizado regatas valorando muy especialmente a los Solitarios y A Dos, incorporando ahora a los A3, es decir, veleros con tres tripulantes”. Proseguía en su intervención diciendo que “estoy convencido que la regata será todo un éxito y que disfrutaremos del gran paisaje que la recorre”, detallaba el presidente del Liceo.

Cerraba el turno de intervenciones el concelleiro de deportes del Son quien agradecía a ambos clubes la creación de la regata, “es un placer que la regara recupere para nuestra ría y para Galicia el Campeonato Gallego de Solitarios, agradeciendo también a la Real Federación Gallega de Vela todo su apoyo para la organización de este evento”.

El hermanamiento entre dos grandes entidades gallegas, como son el Liceo Marítimo de Bouzas, vicedecano de la náutica gallega, y el Real Club Náutico Portosín, ha generado su primer gran evento organizado de manera conjunta. Nace el Desafío Rías Baixas NB21, una regata con trazado costero, de ida y vuelta entre la Ría de Vigo y la Ría de Muros y Noia, en dos jornadas continuas, que se celebrará los días 30 y 31 de mayo.

Destinada a la Clase Crucero la participación estará reservada a los Solitarios A1 (un tripulante), que será Campeonato Gallego por decisión de la Real Federación Gallega de Vela, a los A2 (dos tripulantes) y a los A3 (tres tripulantes), teniendo por primera travesía la subida desde Bouzas hasta las inmediaciones de la bocana del puerto del Real de Portosín, en el interior de la ría muradana y noiesa, cuyas aguas serán las protagonistas del segundo día de navegación, en su trazado de retorno.

Con cerca de 100 millas náuticas, durante las dos jornadas de regata, ambas entidades crean un nuevo reto para los amantes de la vela, sector deportivo entre el que ya ha generado cierta expectación y muy buena acogida, como evento que promociona la rica cultura marítima de Galicia, saludable y sostenible al ser navegación a vela, y que viene a complementar unas necesidades que se demandaban en el ámbito de tripulaciones reducidas o en solitario.

Los premios que se otorgarán en la prueba son los mismos que se disputaban durante la celebración de la Regata Costa da Vela NB21, ahora Desafío Rías Baixas NB21, entre los que se incluyen el Trofeo Vepersa, a las primeras embarcaciones que, en tiempo real y en cada una de las categorías oficiales, crucen la línea imaginaria entre el Faro de Camouco y la Isla de Ons; y el Faro de Picamillo y tierra, en su trazado de subida y respetando los pasos naturales de navegación marítima, así como el Trofeo Juan Piñeiro, que será entregado al velero que, una vez sumados los tiempos invertidos en ambas jornadas, registre el menor real posible, sin la aplicación de compensados.