La asamblea anual de Fiare Banca Ética reunió este fin de semana en Vigo a más de 500 personas socias y representantes de distintos territorios del Estado en un encuentro en el que se aprobaron las principales líneas de gestión económica y de gobierno de la entidad, además de renovar su Comité Ético.
Durante la sesión se dio cuenta de las comunicaciones de la presidencia y se presentaron el balance del ejercicio cerrado a 31 de diciembre de 2025, junto con los informes del Consejo de Administración, la auditoría externa y la Junta de Revisión, así como los informes anuales del Comité Ético y del Colegio de Árbitros. También se presentó el balance consolidado integrado correspondiente al mismo ejercicio.
La asamblea aprobó igualmente el reparto de beneficios del ejercicio 2025, así como el plan de atribución de acciones dirigido a personas trabajadoras y consultoras financieras de las entidades del grupo, entre ellas Banca Popolare Etica, Etica SGR, Cresud y la Fondazione Finanza Etica. Todos los puntos del orden del día fueron aprobados por la asamblea. Otro de los puntos aprobados fue el documento de políticas y prácticas de remuneración del grupo, en el marco de la gobernanza interna de la banca ética.
El encuentro culminó con la elección de los nuevos miembros del Comité Ético, un órgano clave dentro de la entidad que asesora al consejo de administración sobre el destino de las inversiones, el reparto de beneficios y el cumplimiento de los criterios sociales y ambientales.
Principios y coherencia de la banca ética
En este ámbito, la entidad subrayó el papel singular del comité como herramienta de control y garantía de coherencia con los principios de la banca ética, en un contexto de creciente debate sobre el impacto social y ambiental del sistema financiero. La nueva etapa del comité incorporará además el análisis del impacto de la inteligencia artificial y su relación con la industria armamentística, con el objetivo de reforzar los criterios de exclusión de actividades vinculadas al desarrollo de tecnologías militares.
Desde Fiare se subrayó la elevada participación registrada en el encuentro, con más de 500 personas asistentes, como “una muestra del compromiso creciente de la base social con un modelo de banca que no se limita a la rentabilidad económica, sino que asume un papel activo en la transformación social”. En este sentido, se destacó la importancia de la banca ética en el contexto actual, marcado por conflictos internacionales, crisis de derechos humanos y debates sobre el impacto de las nuevas tecnologías, como un instrumento “imprescindible para garantizar que el ahorro colectivo no financie la guerra ni actividades contrarias a los principios éticos que definen a la entidad”.
La asamblea estuvo también marcada por referencias al contexto internacional, con intervenciones en las que se reiteró el rechazo a la financiación de la guerra y la defensa de los derechos humanos, incluyendo alusiones al conflicto en Gaza y a la necesidad de fortalecer alternativas financieras éticas.
La cita, celebrada en Vigo, sirvió además para reforzar la conexión territorial de Fiare con Galicia y el papel de la economía social, tras la reciente incorporación de la entidad a EspazoCoop, la Unión de Cooperativas de Galicia.
El programa del fin de semana continuará esta tarde con una jornada de convivencia en las Islas Cíes y concluirá mañana domingo con una visita a los proyectos de gestión comunitaria en los Montes de Couso, ejemplos de la vitalidad de la economía social en el territorio gallego.

