La Audiencia Provincial de Pontevedra, de conformidad con el veredicto del Tribunal del Jurado, ha condenado a veinte años de cárcel, como autor de un delito de asesinato con alevosía, al hombre que mató a puñaladas, en junio de 2019, a un vecino de Salceda de Caselas de 25 años. Además de la pena de prisión, le impone el pago de una indemnización de 70.175 euros a cada progenitor y de 24.836,07 euros a cada hermano de la víctima.
En la sentencia, destaca que el jurado entendió acreditado que falleció por las heridas que le causó el arma blanca al perforarle el corazón, así como que fundamentó la alevosía en la sorpresividad del ataque, dirigido a zonas vitales, y la falta de oportunidades de defensa de la víctima. La magistrada presidenta explica que, en este caso, el Tribunal del Jurado “no ve suficientemente motivado el ensañamiento por el tipo de heridas sufridas por la víctima y la inmediatez de las mismas y del propio fallecimiento”.
Además, en el fallo señala que el grado de culpabilidad es “el máximo en este caso”, pues subraya que es “absolutamente desproporcionado el resultado (la muerte) con el supuesto detonante de la misma (tirarle una copa minutos antes en un local de ocio)”. De esta forma, recalca que “la víctima no concurrió, en ningún caso, ni siquiera mínimamente, a la provocación del encausado, que traía de casa un arma blanca y no dudó en utilizarla en cuanto tuvo ocasión”.
En la resolución, destaca las declaraciones de los testigos, “tanto lo que tuvieron un altercado previo dentro de la discoteca, que percibieron el ánimo de ‘buscar pelea’ que tuvo el encausado esa noche, como los que vieron cómo la víctima trataba de disculparse e incluso de pagarle otra copa, sin poder convencer al que luego sería su asesino, en una actitud conciliadora, no violenta de la víctima”.
La sentencia no es firme, pues es recurrible ante la Sala de lo Civil y Penal del TSXG.

