El grupo municipal del PP de Tomiño viene de alertar de que el gobierno local podría impulsar más subidas de la tasa de la basura -tras triplicarla en los últimos ocho años- por los elevados costes del nuevo modelo que pretende implantar el BNG y lamenta que el funcionamiento de este formato perjudique y discrimine de nuevo a las parroquias “en otro ejemplo más de que al BNG el rural le molesta”.
En primer lugar, y tras analizar al por menor la propuesta presentada la semana pasada por el ejecutivo de Sandra González, los populares comenzaron lamentando que se vayan a dilapidar 1,2 millones de euros procedentes íntegramente de la Diputación “que bien se podrían dedicar a la extensión del demandado saneamiento” antes que a un nuevo formato de recogida de la basura que arroja “muchas dudas y problemas evidentes”.
Pero es que además, el PP tomiñés añadió que cuando se agote esta financiación provincial extraordinaria de carácter finalista va a haber que buscar fondos para pagar un nuevo modelo que semeja bastante caro, puesto que, aunque bajen algo los costes del tratamiento por un mayor reciclaje, el Concello va a tener que pagar las bolsas que se entregan a los usuarios, la reposición y arreglo de contenedores, las empresas de recogida -en las que se incluye el puerta a puerta del rural- y también la de gestión de los equipos informáticos y de supervisión y control de la basura para comprobar la adecuada separación de la basura.
Por ello, los populares sostienen que el nuevo formato va a tener claramente un coste anual bastante superior al actual, por lo que su pago va a abocar al Concello a nuevas alzas de este impuesto. “El gobierno local ya triplicó la tasa de la basura, pasando de 40 a 120 euros en estos años, e incluso con una última subida de 40 euros el pasado ejercicio a escondidas y todo eso sin hacer ni una sola mejora en el servicio. Así que, salvo que descubran un sistema novedoso de hacer dinero, todo apunta a que los vecinos tendrán que implicarse más y también pagar más en el tema de los residuos”, señaló la portavoz municipal, Mónica Otero.
El PP local defendió la apuesta por el reciclaje, el cuidado del medio ambiente y la búsqueda de la sostenibilidad como clave para el futuro de Tomiño, pero cree que la intención del BNG es huir de Sogama por la “manía” que le tienen a un sistema implantado por el PP a pesar de que es de los más eficientes de España, pero recordaron que todos los intentos que emprendieron en diversos puntos de Galicia fueron fallidos, como el reciente caso de la quebrada Mancomunidad del Barbanza.
Los populares, que recordaron que los graves problemas de este modelo durante al menos dos años fueron advertidos por un técnico extremeño en la charla informativa organizada por el Concello, señalaron que los 6.200 vecinos de los cascos urbanos de Tomiño y Goián tendrán que depositar la basura con una tarjeta identificativa en los 19 puntos de depósito, pero la identificación de los que no reciclen puede convertir el sistema “en una especie de caza de brujas” a través de sistema de pesaje de las bolsas.
En el caso del rural, cada vivienda recibirá cuatro contenedores unitarios de 150 litros cada uno que serán recogidos semanal o mensualmente, según el tipo de residuo, en lo que supone otra discriminación, puesto que la gente de las parroquias tendrá que tener almacenados los restos en su casa, en algunos casos hasta treinta días, y sin que se haya aclarado qué se hará con los residuos orgánicos.

